Su nombre significa en vocablo maya que significa "Muros pintados", y en ello reside la fama de este sitio, ya que sobre los muros de los recintos hay pinturas muy vistosas que aportan mucho acerca de la vida cotidiana de los mayas. Se suele decir que la zona arqueológica fue descubierta por Giles Healy y Carlos Frey en abril y mayo de 1946, quienes fueron informados por los indígenas lacandones, llegando varias veces a la zona cuando se dirigían a realizar cultos en los edificios de la ciudad. Sin embargo, como en muchos otros casos, los indígenas ya conocían la localización del sitio, y el hallazgo se atribuye hoy a dos de ellos: José Pepe Chambor y Acasio Chan.[2] En Bonampak existen varios edificios de mediano tamaño, que circundan la plaza central, algunos de ellos poseen estelas muy bien labradas. Sin embargo, debe su fama a los murales que se localizan en uno de sus edificios conocido con el nombre de Templo de los Murales, aunque su nombre técnico es Estructura 1. Se trata de un edificio con tres cuartos completamente pintados del Período Clásico, ya conocido por su cerámica y otros ejemplos menores.