En lo que fue el antiguo barrio indigena de El Alto se ubica el templo de San Francisco, construido entre 1550 y 1767 a un costado del cauce del viejo rio. En su fachada se observa una admirable composicion decorativa con imagenes de jarrones y flores, destacando la portada churrigueresca de cantera, del siglo XVIII, y alternando con imagenes religiosas. En su interior se encuentran la silleria del coro y la capilla de la Virgen de la Conquista, construida en 1665, donde sobresale un retablo churrigueresco con pinturas alusivas a San Francisco de Asis y a San Sebastian.