Manzanillo- Bocas de Toro
Trip Start
Aug 20, 2011
1
8
30
Trip End
Sep 18, 2011
Hoy llegamos al archipiélago Bocas de Toro, en Panamá (www.bocasdeltoro.com) y contratamos la excursión marítima del día siguiente.
Cogimos el autobús de la 8.30am a Puerto Viejo de Talamanca. Al parecer había otro a las 7am, que hubiéramos cogido, pero nos avisó Pablo Bustamante (es muy amable) que era muy caro pues cobraba todo el trayecto aunque nosotros nos quedáramos en Puerto Viejo... De todos modos nos vino fenomenal porque yo no me encontraba nada bien, con diarrea :(. De hecho en el autobús vomité en una bolsa hermética el yogurt de fresa que había desayunado...
En Puerto Viejo, un taxista que nos oyó preguntar por el autobús a Sixaola, nos ofreció llevarnos por el mismo precio que nos cobraría el autobús (10$). ¡Aceptamos!. En SIXAOLA nos estaba esperando uno de una agencia que había avisado nuestro taxista (sin consultarnos) para que nos dirigiera a un taxi colectivo. En principio no aceptamos, pero el agente nos orientó en los trámites para pasar la frontera: en Sixaola, mostramos pasaporte que nos sellaron, pasamos a pie el destartalado puente sobre el río Sixaola, el más largo del mundo pues se tarda una hora en cruzarlo (es decir, que se llega a Panamá una hora más tarde ;P). En GUABITO, ya en Panamá, de nuevo enseñamos pasaporte y pagamos 3$ por cabeza. Finalmente cogimos el taxi porque nos rebajaron el precio (de 10$ c/u a 5$ c/u) y ganábamos tiempo y comodidad, pero hay autobús público. En taxi (con otra pareja de alemanes) llegamos a ALMIRANTE donde cogimos y bote taxi a la isla Colón.
En el embarcadero de COLÓN nos recibió un chico de una agencia, Eduardo que nos ofreció diferentes alternativas de hotel. Entre ellas, nos quedamos con la más barata, Residencia Callo Zapatillas (15$). Muy barata pero no nos gustó. Era un hotelillo de tres plantas bastante cutre. Cuando nos dieron la habitación y empezábamos a desparramar las mochilas, pedimos que nos cambiaran de habitación a otra más fresca y ventilada. La cosa mejoró, bastante con otra habitación con dos ventanas (más ventilada y luminosa). Teníamos muchísimo calor, así que nos quedamos aletargados, tumbados, con las ventanas abiertas y el ventilador a toda caña.
Con Eduardo además, arreglamos la excursión del día siguiente: un tour en barco con varias actividades.
Comimos en un pequeño restaurante para locales que está justo al lado del hotel y luego nos subimos de nuevo a la habitación. Yo me eché una buena siesta (no tenía buen cuerpo con la diarrea y el estómago dándome la lata) y Mtt. se fue a conectarse con el débil wifi que había en una de las galerías comunes. El resto de la tarde-noche la pasamos entre limonada y cerveza (Panameña).
El pueblo no nos pareció bonito pero tenía ambiente. Está muy enfocado al turismo. Seguramente la isla más bonita sea Bastimentos, más parecida al paraíso natural que esperábamos encontrar, pero llegar allí seguramente hubiera supuesto más tiempo y nos preocupaba ir agobiados más adelante. Además, nos estábamos planteando la posibilidad de hacer otro desvío de la planificación a Playa Coco para bucear... (al final no lo hicimos porque nos pareció muy caro y no lo vimos claro).
Cogimos el autobús de la 8.30am a Puerto Viejo de Talamanca. Al parecer había otro a las 7am, que hubiéramos cogido, pero nos avisó Pablo Bustamante (es muy amable) que era muy caro pues cobraba todo el trayecto aunque nosotros nos quedáramos en Puerto Viejo... De todos modos nos vino fenomenal porque yo no me encontraba nada bien, con diarrea :(. De hecho en el autobús vomité en una bolsa hermética el yogurt de fresa que había desayunado...
En Puerto Viejo, un taxista que nos oyó preguntar por el autobús a Sixaola, nos ofreció llevarnos por el mismo precio que nos cobraría el autobús (10$). ¡Aceptamos!. En SIXAOLA nos estaba esperando uno de una agencia que había avisado nuestro taxista (sin consultarnos) para que nos dirigiera a un taxi colectivo. En principio no aceptamos, pero el agente nos orientó en los trámites para pasar la frontera: en Sixaola, mostramos pasaporte que nos sellaron, pasamos a pie el destartalado puente sobre el río Sixaola, el más largo del mundo pues se tarda una hora en cruzarlo (es decir, que se llega a Panamá una hora más tarde ;P). En GUABITO, ya en Panamá, de nuevo enseñamos pasaporte y pagamos 3$ por cabeza. Finalmente cogimos el taxi porque nos rebajaron el precio (de 10$ c/u a 5$ c/u) y ganábamos tiempo y comodidad, pero hay autobús público. En taxi (con otra pareja de alemanes) llegamos a ALMIRANTE donde cogimos y bote taxi a la isla Colón.
En el embarcadero de COLÓN nos recibió un chico de una agencia, Eduardo que nos ofreció diferentes alternativas de hotel. Entre ellas, nos quedamos con la más barata, Residencia Callo Zapatillas (15$). Muy barata pero no nos gustó. Era un hotelillo de tres plantas bastante cutre. Cuando nos dieron la habitación y empezábamos a desparramar las mochilas, pedimos que nos cambiaran de habitación a otra más fresca y ventilada. La cosa mejoró, bastante con otra habitación con dos ventanas (más ventilada y luminosa). Teníamos muchísimo calor, así que nos quedamos aletargados, tumbados, con las ventanas abiertas y el ventilador a toda caña.
Con Eduardo además, arreglamos la excursión del día siguiente: un tour en barco con varias actividades.
Comimos en un pequeño restaurante para locales que está justo al lado del hotel y luego nos subimos de nuevo a la habitación. Yo me eché una buena siesta (no tenía buen cuerpo con la diarrea y el estómago dándome la lata) y Mtt. se fue a conectarse con el débil wifi que había en una de las galerías comunes. El resto de la tarde-noche la pasamos entre limonada y cerveza (Panameña).
El pueblo no nos pareció bonito pero tenía ambiente. Está muy enfocado al turismo. Seguramente la isla más bonita sea Bastimentos, más parecida al paraíso natural que esperábamos encontrar, pero llegar allí seguramente hubiera supuesto más tiempo y nos preocupaba ir agobiados más adelante. Además, nos estábamos planteando la posibilidad de hacer otro desvío de la planificación a Playa Coco para bucear... (al final no lo hicimos porque nos pareció muy caro y no lo vimos claro).

