El paraiso en la tierra

Trip Start Jan 05, 2009
1
6
13
Trip End Ongoing


Loading Map
Map your own trip!
Map Options
Show trip route
Hide lines
shadow
Where I stayed
Viking Resort

Flag of Thailand  ,
Tuesday, May 11, 2010

Dos semanas me quedé pegada en Chiang Mai. Me di cuenta del porqué tiempo después y me arrepentí de haber sentido tantas ganas de salir de ahí en ese momento. Me sentía estancada, que no estaba realmente viajando y que perdía tiempo a la vez que me acomodaba más y más y cortar la inercia se hacía cada vez más difícil, cuando dentro de un entorno tan “infamiliar”, empiezas a hacer tu nicho. Terminé mis quehaceres y bookie un bus a BKK. Partida caótica,  como siempre, corriendo, sudándomelo todo, olvidando cosas y para varear, atrasada! Llegamos a BKK a las 6 am. Khao San Road, la calle donde se aglomeran todos los turistas y backpackers  a carretear, amanecía y dejaba ver las caras de distorsión de los que aún estaban en pie.  Me hice amiga de un gringo en el bus que se me iba a juntar con unos amigos ahí en un par de días. Se bookeo en un hostel, me dejó guardar mis cosas en su pieza y fuimos a tomar desayuno. Había estudiado ciencias políticas y en la chachara mañanera me contó de su mes de voluntariado en Cambodia y todo el terrible historial político y genocida del país.  En eso le sale su alma politiquera y me dice “vamos a la protesta de los Red Shirts!” y yo le digo “queeeee? Tu estás loco? La gente ha cancelado sus tickets por los Red Shirts, el turismo está al 2% por los Red Shirts, UK hace una campaña por las noticias para que la gente no venga por los Red Shirts, el aeropuerto cerró por los Red Shirts…y tu quieres ir a la protesta??” y me dice que sí, que en USA nunca hay protestas y que esta es la única oportunidad que va a tener de ir a una y encima de importancia mundial, blablabla…yo le digo, mira de protestas no me ha faltado porque en Chile hay a cada rato…”guaaa en serio?”, no me la creía, lo encontraba bacán…jajaja. Y bueno, fuimos! Jeje. Tomamos un botesito por 11B como por unos canales al estilo Venecia (claro que harto más cochino y bordeando casas más pobres) y nos bajamos en los centros comerciales. La calle que alguna vez fue de vehículos, era ahora una peatonal. Al lado derecho del puente una barricada de neumáticos, palos y banderas rojas, con guardias rojos custodiando la entrada. Puestitos de venta de todo tipo de accesorios rojos recorrían la calle de extremo a extremo. Poleras con eslogans “Red in the land”, pitos, bandanas, jockeys, megáfonos, chapitas, banderines, etc. Las entradas de los grandes malls tomadas por la gente que llevaba acampando ahí ya unos dos meses nos contaban. 
Al final de la calle un escenario donde hablaban diversos personajes entre medio de artistas que amenizaban los días. Un cartel al fondo que decía “Peaceful protesters, not terrorists”. Y un camionsito que repartía comida. La mitad de la gente parada mirando el espectáculo y cheering los discursos, la otra mitad echada en los mats de paja, al más puro estilo thai. Todo, a mis ojos, bastante pacífico e inofensivo…jamás me hubiera imaginado, en ese momento,  que todo terminaría con más de 90 muertos y todo un mall y edificio comercial destruido por bombas e incendios. El gringo por su puesto, decepcionado. Él quería acción! Pasamos el día recorriendo un par de cosas y de ahí yo tomaba el mismo día un bus al sur, rumbo Phuket.

Todo partió medio sospechoso. Nos llevaron caminando a un alley, nos hicieron esperar a que todos llegaran, para subirnos a una van que estaba estacionada 2 metros más allá. Salimos de BKK y en una bomba de bencina nos hacen subirnos a un bus piruja.  Acá en Tailandia hay unos famosos “tourists bus” que organizan agencias de viaje (hay por todos lados) donde te pasan a buscar a la hostal, te llevan al bus grande y viajas directo a destino. Hay veces en que son más baratos que un bus local, porque te ahorras los tuktuk a los terminales, o te ahorras esperas de horas –como me pasaría a mi más tarde gracias a esta experiencia- porque te has perdido el bus local o porque estaba lleno.  Pero bueno, mi bus de Chiang Mai a BKK también era piruja así que filo, recliné el asiento y a dormir. Amanecimos en la carretera “Phuket Phuket!” gritaban los tíos desesperados. Estos thai son más atarantados y bruuuutos, bien irritantes. Nos bajamos en la mitad de la nada, supuestamente Suratthanipara hacer combinación con una minivan a Phuket, y nos hacen entrar a una casa “quick, quick!”. Yo me bajo del bus, veo mi mochila en el suelo, y cacho altiro que algo había pasado. El bus, desapareció. “quick, quick, inside, inside”, pero yo no los pesqué y abrí mi mochila de inmediato. Todo estaba revuelto, todo fuera de su lugar como lo había empacado, incluso las cosas de baño fuera del neceser. Uuuuyyyy que horrible sensación “mierda me robaron, qué me robaron, qué tenía de importante, dónde tenía qué cosa”, confusión, impotencia, vacío en la cabeza y un jetón gritándome “in, in, now, now”…lo miro y lo mando a freír monos. Que me han robado y que de ahí no me mueve nadie. Claro, me cayó la teja de todo. Era un bus pirata y si un pólice ve una turista en la calle, los iban a cachar. Pero no me importaba, yo di vuelta mi mochila ahí mismito, en la orilla de la carretera y la empecé a armar toda de nuevo para asegurarme que no faltara nada. Me vinieron a buscar como 3 tipos más, desesperados de que yo siguiera en la calle, pero de ahí no me movían, mientras les gritaba para adentro a los otros turistas más pavos que un Sopraval, que revisaran sus cosas, que nos habían registrado. A primera vista no me faltaba nada, pero la rabia me consumía.  Descarados! Y adentro había un cartel que decía “no sacar fotografías”, más ilegal no podía ser la caga! Jajaja descarado. Yo agarré mi camarita amiga, por supuesto y me puse a sacarle foto a todo, el frontis, al negocio del vecino, la patente de la minivan, a los locos…me miraban tan feo, pero por último que sintieran miedo los barsas. A todo esto yo les pregunto a los otros turistas si a ellos también les habían revisado, porque los veía tan tranquilitos sentaditos obedeciendo todo lo que los otros pinganillas les decían. Y todos dijeron “sí”. Y yo entendiendo nada lo tranquilos que estaban los pelmazos. Y un japonés llega y me dice “ay pero si que te roben es parte del viaje no? Te va a pasar alguna vez” uuuuuuuyyy le quería pegar al pastel! Así se salen con la suya estos thai. En fin, la minivan famosa que nos llevaría a Phuket, hizo un alto en el terminal de buses local y ahí nos botó, para que un bus local que se demoró 5 horas en lugar de 2, nos llevara a destino. Al final un viaje de supuestas 12 horas, terminó siendo de 22!!! Más intento de robo. Bueno, robo, porque cuando llegué a la hostal revisé bien y me faltaba plata. Jajajaja aquí se van a reír. De una bolsita donde colecciono billetes y monedas de los países donde he estado, me sacaron el billete thai, 20B, algo así como 300 pesos, jajajajajaa. Todo el escándalo por $300 jajajajaja. No en verdad es el principio y el hecho de que me hayan revisado todos los rincones de mi equipaje, guacala. Que sepan que no todos los turistas son pavos como los europeos, que se quedan tranquilitos en sus asientos. En fin. Llegamos a Phuket y me fui directo a Kata, una playita más chica, exquisita, cara que me moría, pero era agua al fin! Después de estar dos semanas en temperaturas de 40 grados, con motos y CO2 por todos lados, escalando las montañas, y caminando domo loca, el mar era un sueño. El puntapié de entrada a las paradisíacas islas del sur de Tailandia.

Ahí me quedé solo un par de días, porque quería llegar luego a PhiPhi. El paisaje desde el ferry ya te hacía alucinar con los esos riscos que salen desde el mar. Pero la llegada… fuera de serie. Nadie paraba de sacar fotos. Aguas verdes cristalinas, montañas altas, desordenadas cubiertas de vegetación selvática, botecitos de madera con adornos multicolores, arenas blancas…un sueño. La belleza natural de PhiPhi, no tiene comparación con ningún otro lugar que yo haya conocido en la tierra. Sencillamente es hermosa. Lamentablemente el turismo la ha convertido en un circo, pero si te alejas un poquito de él, esta isla es el paraíso. Los primeros dos días me quedé en el centro. Pueblito de calles peatonales, no hay autos, no hay motos, sólo bicicletas. Me la caminé de un lado para otro mil veces pero no encontraba la playa de ensueños que yo imaginaba. La playa este, era sucia, fea. La Oeste era exquisita pero llena de botes. Donde puedo nadarrr?? Sumado a esto, el carrete adolescente de PhiPhi me espantó un poco. Apenas terminaban de comer los teenagers se lanzaban a las calles pintados con pintura fluorescente, balde de copete en mano a ir de pub en pub con música pop de moda horrible hasta llegar a la playa, donde había baile arriba de tarimas y shows y juegos de fuego. Conocí a un par de niñas que tenían vendajes en las piernas porque decidieron hacer limbo de fuego o saltar la cuerda con fuego borrachas. Vi otro par de amigos ingleses, que ya dados vuelta tipin 1am, se estaban tatuando con bamboo “N1” en los cachetes del poto; el código postal de su barrio…no comments. Así que me fui en búsqueda de mi propio paraíso y lo encontré! Viking Resort se llamaba, unas cabañitas  empotradas en el cerro entremedio de los árboles con vista al mar, todas construidas con un estilo rústico pero elegantin, con demasiado buen gusto en la decoración.  Al estilo Casa Encantada de Antigua mami, pero no tan pituqui. Me enamoré, y el niño de la recepción se enamoró de mi, jajajjaa. Me fue a mostrar todas las cabañas –y de tanto en tanto me decía lo aburrido que era hacer lo mismo todos los días en un lugar tan lindo, que sería mucho mejor si estuviera con una partner, que cuánto tiempo me quedaría, jajaja, era como medio pernito, qué tierno- las recorrí todas sólo por placer, las familiares, las pitucas, las ecológicas, las baratijas. Todas preciosas, con toques rústicos pero bonitas. Además tenía su propia playita chica paradisíaca, internet for free y lo mejor una selección enorme de instrumentos para hacer tocatas, panderetas, congas, bongos, guitarras, maracas de todo tipo, marimbas…me quería morir. Aún más cuando me dijeron los precios si, jajajaja. Pero no me importó, me quedé igual! Me rajé, me di un gustito y mi cabañita con terraza de vista al mar, mi cama gigante tan blanca y esponjosa, mis montones de almohadas y mantas tribales y lo mejor, mi ducha a la intemperie, fueron un highlight de mi estadía en PhiPhi. Lo mejor es que estaba a dos pasos de Long Beach, lejos una de las playas más bonitas que he visto, y como era low season…casi vacía.

Otro highlight fue un paseo de snorkelling que te hacen por las islas de alrededor. Monkey Beach, llena de monos que alimentas; PhiPhi Leh, parque nacional donde está Maya Beach, la supuesta playa donde filmaron la película La Playa de Di Caprio; Bamboo Island, Mosquito Island, Viking Cave, Shark Point, donde ves tiburones de arrecife y terminar en la puesta de sol en el mar. Nunca snorkellie tanto en un día, y nunca me insolé tanto el poto y la espalda como en aquel. Qué lugares más lindos, las fotos lo dicen todo.

También hice buceo, y vi más fauna que en mis dives de Australia y Honduras juntas. 2 Lion Fish, 4 tortugas, 2 anguilas, 1 culebra de mar, 1 pulpo, 1 langosta, Nemos, Stone Fish, y no sé qué más. Increíble.  

En el paseo conocí a una pareja de argentinos, matrimonio que andaban visitando en Korea a familiares y de pasadita unas vacaciones en Tailandia. Amorosísimos, nos reímos mucho pelando el cable en español (es muy rico que nadie te entienda!!). Después del paseo me invitaron a comer a su resort, uno de los mejores de la isla. Cuando vi el menú, pensé altiro “fish”, no he comido desde que llegué porque es muy caro, tate. Me pido un fish al jengibre, muerta de hambre y antojada más encima, pero cuando me llega un plato gigante ovalado con un fish entero, casi vivo, con aletas, cola, cabeza, escamas y hasta ojo, se me pasó el hambre rapidito. Jajajaja la Ester me cachó altiro y me dijo “no te gustó” yo tratando de pasar piolita de que no, no me importaba –porque no podía dejar un pescado de 400B (cuando un plato promedio en una picada es 30-40B, para que se hagan una idea de los márgenes de precio) que ni siquiera pagaba yo!!- tuve que empezar a despedazarlo de a poquito, mientras pretendía seguir la conversación. Jajajaja hasta le tuve que poner una servilleta en la cabeza porque ese ojo que me miraba como me lo comía me tenía mal. “Riiiiico”, les decía yo, pero las aletas y escamas esparcidas en el plato, más los pedazos de esqueleto que se me pasaban y terminaba enterrñandome, más la tripa que me encontré en medio de su cuerpo, me quitaron todo el sabroseo que pudiera haber imaginado cuando ordené un pobre fish. Jajajaja un fiasco!

De ahí los llevé a carretear. Estaban chochos de que los sacara del hotel y les presentara la otra cara de PhiPhi. Se quedarían sólo esa noche porque a Ester le daba miedo el tsunami.

Y yo partí a Raylay.
Slideshow

Post your own travel photos for friends and family More Pictures & Videos

Comments

CristóbalBaron on

Cómo se dice "TE ODIO SOLO UN POCO" en Thai? hahahaha, amo tus fotos y relatos y todo! Y te extraaaaaaño!
Oye, tengo un comentario sobre cierto grupo Vietnamita que aparece dandose un "baño" en un riachuelo... Qué shusha sus sixpacks? Ah? =***
Te amo!

Add Comment

Use this image in your site

Copy and paste this html: