El reencuentro.....con la isla.
Trip Start
Jul 09, 2010
1
5
14
Trip End
Aug 25, 2010
Where I stayed
Hollandes Hostel.
Llegamos a Isla Grande, otra vez, con la esperanza de poder disfrutar de ella con sol y calor...y va y nos recibe, otra vez, la lluvia. Así que estuvimos un día más en el hostel sin apenas salir, descansando y conociendo a gente.
Nos hicimos amiguetes de Pietro, un brasileiro de Sao Paulo que hablaba en castellano-argentino, y Diana, una chica de Cuenca que llevaba estudiando en Brasil 1 anyo... y jugamos con ellos, cómo no, a las cartas del 1, jeejee!!
Estuvimos con él gran parte del tiempo en la isla: en las playas, por la noche en la plaza, de crucero durante el día... arreglando el mundo e interecambiando opiniones. Un crack.
Menos mal que al día siguiente ya salió un sol radiante y pudimos pasar todo el día en una playaza de arena blaaanca y fiiiina, no sin antes hacernos la caminata de turno: 3 horas subiendo y bajando por caminos frondosos cubiertos de mata atlántica (vegetación selvática del Atlántico). Una pasada de ruta!!
Cascaditas a cada paso, rocas verdes para escalar...y pasando una playa y dos playas, y volviendo a subir colina y volviendo a bajar colina, aparece de repente la super playa López Méndez!! Una enorme extensión de arena con agua azul turquesa...
La vuelta al hostel no fue tan dura la verdad, o sí, por lo menos para mí, porque la hicimos en un barco que se meneaba más que los ojos de Marujita Díaz! Y encima con oleaje en el Atlántico, pa flipar!! Así que los que me conocéis ya sabéis que me mareé al instante y casi doy de comer a los peces... Además de choparnos de arriba a abajo todos los que nos montamos en la montanya rusa de lo que salpicaba el mar!! Vamos, toda una aventura...
Aunque ese pequenyo percance no nos impidió que disfrutáramos esa noche en la plaza, de música en directo y de nuestros nuevos amigos.
De camino al hostel por la noche nos encontramos con un cangrejo gigante!! Estaba en medio del sendero que sube y se intentó esconder en la sombra de la farola, pero nos dio tiempo a hacerle una foto...
Al día siguiente, como lo del barco se me quedó corto, decidimos hacer un crucero con Pietro de 1 día por otras zonas de la isla... Y no me mareé, yuju!!
Fuimos al Lagoa Azul a hacer snorkel, un lago precioso con aguas tranquilas y cristalinas al noroeste de la isla; a Playa Freguesia de Santana, donde esta la iglesia más importante de la isla y la palmera más alta que hemos visto nunca!; y por último a Playa Saco do Ceu, donde comimos.
La verdad es que fue un día chulo y tranquilo, a pesar de ser un recorrido de lo más turístico, pues en el barco apenas íbamos 10 personas y tenía hasta un "solarium" en la parte de arriba. Vamos, una gozada!
Pero en Isla Grande no podía durar tanto el sol... así que salió un día de lo más gris. Como lleva diciendo Iván desde que llegamos a Brasil: "para que este país este así, tiene que llover mucho". (Autoconvencimiento de que puede que llueva más durante nuestras vacaciones...)
Así que cogimos el chorizo y nos adentramos en la selva.
Fuimos a Playa Dois Rios, una pasada de ruta, o de trilha, como dicen aquí. Subimos una colina enorme desde donde se veía toda la bahía de la aldea, y la bajamos.
Antes de llegar a la playa, nos encontramos con una cárcel completamente destruída, que anteriormente había sido un hospital de leprosos.
Esta playa, además de enorme, era preciosa, muy salvaje y con muchos buitres playeros. Desembocaban en ella, como su nombre indica, 2 ríos de aguas transparentes... Qué pena que a la vuelta empezara el dilubio universal y se nos mojaran hasta las ideas!! Pero tranquilos, que el cafetito con leche y el bollo de la llegada a la aldea nos supo a gloria...
Decidimos partir al día siguiente hacia Arrial do Cabo, otro sitio puntero en la costa al norte de la ciudad de Río.
Nos hicimos amiguetes de Pietro, un brasileiro de Sao Paulo que hablaba en castellano-argentino, y Diana, una chica de Cuenca que llevaba estudiando en Brasil 1 anyo... y jugamos con ellos, cómo no, a las cartas del 1, jeejee!!
Estuvimos con él gran parte del tiempo en la isla: en las playas, por la noche en la plaza, de crucero durante el día... arreglando el mundo e interecambiando opiniones. Un crack.
Menos mal que al día siguiente ya salió un sol radiante y pudimos pasar todo el día en una playaza de arena blaaanca y fiiiina, no sin antes hacernos la caminata de turno: 3 horas subiendo y bajando por caminos frondosos cubiertos de mata atlántica (vegetación selvática del Atlántico). Una pasada de ruta!!
Cascaditas a cada paso, rocas verdes para escalar...y pasando una playa y dos playas, y volviendo a subir colina y volviendo a bajar colina, aparece de repente la super playa López Méndez!! Una enorme extensión de arena con agua azul turquesa...
La vuelta al hostel no fue tan dura la verdad, o sí, por lo menos para mí, porque la hicimos en un barco que se meneaba más que los ojos de Marujita Díaz! Y encima con oleaje en el Atlántico, pa flipar!! Así que los que me conocéis ya sabéis que me mareé al instante y casi doy de comer a los peces... Además de choparnos de arriba a abajo todos los que nos montamos en la montanya rusa de lo que salpicaba el mar!! Vamos, toda una aventura...
Aunque ese pequenyo percance no nos impidió que disfrutáramos esa noche en la plaza, de música en directo y de nuestros nuevos amigos.
De camino al hostel por la noche nos encontramos con un cangrejo gigante!! Estaba en medio del sendero que sube y se intentó esconder en la sombra de la farola, pero nos dio tiempo a hacerle una foto...
Al día siguiente, como lo del barco se me quedó corto, decidimos hacer un crucero con Pietro de 1 día por otras zonas de la isla... Y no me mareé, yuju!!
Fuimos al Lagoa Azul a hacer snorkel, un lago precioso con aguas tranquilas y cristalinas al noroeste de la isla; a Playa Freguesia de Santana, donde esta la iglesia más importante de la isla y la palmera más alta que hemos visto nunca!; y por último a Playa Saco do Ceu, donde comimos.
La verdad es que fue un día chulo y tranquilo, a pesar de ser un recorrido de lo más turístico, pues en el barco apenas íbamos 10 personas y tenía hasta un "solarium" en la parte de arriba. Vamos, una gozada!
Pero en Isla Grande no podía durar tanto el sol... así que salió un día de lo más gris. Como lleva diciendo Iván desde que llegamos a Brasil: "para que este país este así, tiene que llover mucho". (Autoconvencimiento de que puede que llueva más durante nuestras vacaciones...)
Así que cogimos el chorizo y nos adentramos en la selva.
Fuimos a Playa Dois Rios, una pasada de ruta, o de trilha, como dicen aquí. Subimos una colina enorme desde donde se veía toda la bahía de la aldea, y la bajamos.
Antes de llegar a la playa, nos encontramos con una cárcel completamente destruída, que anteriormente había sido un hospital de leprosos.
Esta playa, además de enorme, era preciosa, muy salvaje y con muchos buitres playeros. Desembocaban en ella, como su nombre indica, 2 ríos de aguas transparentes... Qué pena que a la vuelta empezara el dilubio universal y se nos mojaran hasta las ideas!! Pero tranquilos, que el cafetito con leche y el bollo de la llegada a la aldea nos supo a gloria...
Decidimos partir al día siguiente hacia Arrial do Cabo, otro sitio puntero en la costa al norte de la ciudad de Río.



Comments
No se ya que deciros de las playas que gozada, realmente el vidio del tobogan es de miedo lo que habras disfrutado Iván, la puesta de sol preciosa, bueno todo precioso, que sigais disfrutando, la bebe ya se ha ido,cuando volvais os la vais a comer es muy bonita y simpatica. bueno un besito para los dos muuuuuuuuuuuuaaaaa.