Milot, Noël, Reveillon, Nordest - et la vie
Trip Start
Aug 25, 2006
1
8
Trip End
Jun 30, 2007
Saludos desde Cabo Haitiano, donde la vida va bien. Me siento muy contento en muchos aspectos: ahora comprendo mucho mejor el creol y puedo conversar. He comenzado no solo a acompañar a algunos grupos como oyente, sino también estoy dando pláticas, he comenzado a bautizar y a predicar, y seguramente muy pronto comenzaré con funerales y matrimonios.
MILOT
Uno de los Oblatos fue a Milot para ayudar con las confesiones, y le acompañé. Milot es un pueblo maravilloso, donde el rey Henri Christophe construyó dos palacios y un fuerte. Mando fotos de la Iglesia y del Palacio Saint Sousi. Quedó pendiente el ascenso a La Citadelle.
LE REVEILLON (léase Revellón)
Cada año se organizan los REVEILLON en el tiempo de navidad - pero la verdadera navidad, fieles a la más antigua tradición, y no como en los Iunaiter, donde la navidad comienza después de la guajolota y termina el 26 de diciembre.
Resulta que en nuestra parroquia hay muchos grupos, y no hemos logrado tener UN REVEILLON para la parroquia, sino que cada grupo es como una sectita, un grupito, una miniparroquia, y cada quién quiere tener su REVEILLON TRADITIONEL particular.
Pero, claro está, todos son pobres. Unos son pobres, y otros son bien pobres, y otros más brujas que pobres - y pobres, porque además de pobres, brujas, así que hacen esfuerzos grandes para el REVEILLON.
Por una parte yo no apoyo que cada grupo se sienta casi obligado a hacer un reveillon cada navidad, y que se sientan heridos de muerte si no lo pueden hacer. Y por otra parte, lo comprendo. Y aquí una nota antropológica.
YO ERA de los que pensaba que las fiestas de quince años y las bodas de pueblo donde la gente tira la casa por la ventana (y luego nomás se quedan sin casa y con la pura ventana...) yo pensaba que eso era una tontería, una falta de juicio y previsión. Pero después me convertí, y me dí cuenta que no, que no es así, y que no son tonterías. ¿Por qué pienso esto? Porque vivimos para la fiesta, por la fiesta, en la espera, en los preparativos, en la fiesta (que no es sino un distante instante), y luego vivimos del recuerdo, de las fotos, del video y de las crónicas. Porque la fiesta da sentido a la vida: a nuestras vidas y a las de cada uno. Cierro la nota antropológica.
La estructura del Reveillon a los que fuí es la siguiente.
PREPARACIóN: se organizan equipos, porque no es la fiesta en casa de Tecla, sino es LA FIESTA DEL GRUPO en donde está Tecla, y hay equipos de decoración, cocina, bebida, música, animación, etc. (nosotros hacemos lo mesmo en nuestras fiestas - pero muchas veces lo acaba haciendo algún empleado en la cocina).
Estos se ponen a decorar la escuela, o el salon de fiestas, o el lugar que les hayan prestado (hasta ahora solo conocí la modalidad escuela y la modalidad antro/casino/salón de fiestas).
Y van al mercado en bola, en masa, "en perrada" (quien tenga ojos para leer, ¡que lea!) y compran el cerdo y la vaca y el pollo, y cortan y destazan y despluman juntos... y es bonito.
LA CELEBRACION. El reveillon comienza como a las 9PM (hora haitiana... pero casi siempre les falla la planta de luz - porque no se puede confiar en EDH, la "ELECTRICITÉ D'HAITI - o bien les falla la música, o bien las dos; lo que hasta ahora nunca ha fallado es "la perrada" y el alimento).
Llega uno al reveillon y es escoltado te escoltan a una mesa (en caso del salón de fiestas/antro/casino) o bien a un pupitre (en caso de la escuela). Y eventualmente (...algún día) aquello comienza.
El Reveillon está muy bien organizado: tienen sus conductores del programa que amenizan la tarde/noche. Y generalmente la secuencia es:
1. Presentación: presentan a la polaca del grupo: presidente, secretario, tesorero, basurero, comité, consejo, animación y toda la acción.
2. Oración: invitan al cura, es decir, al párroco, o en su defecto al vicario, pero nuestro vicario no es muy fiestero reveillonero, o en su defecto al diácono... y ahí me tienen, y como alguien dijo alguna vez, "nos echamos" - cual si fuere un palomazo rockanrrolero - una breve oración (con sus veinticinco misterios y sus letanías interminables, mientras la tripa cruje y se nos enfría la comida, como casi todos hemos experimentado).
3. Parte cultural: bailables (no cabe duda que "Las caderas" de Shakira y el haitiano Wycleff fueron el hit del año), chistes, canciones (pero sin pistas karaoke, por lo que cantar sobre el disco original de Celine Dion se vuelve un reto al menos bizarro). N.B. En estas tierras montañosas, Thalia, con todas sus "Marías", y Marco Antonio Solís, con su "Amor en silencio", han llegado al escalafón de "demi-dios"
4. El bailongo: aquí se escucha, se bebe, se come y se vive el "Kompa", que es un hermoso ritmo tropical, donde predominan los teclados y las guitarras eléctricas al más puro estilo caribeño - y omito el detalle del baile, que son de las cosas que no se pueden escribir: mejor párate y baila.
5. La comida.
El primero de "los reveillones" fue el de los Amis de la Chanson, que estuvo bien organizado y rete bueno, en un "casino" (salón de baile, fiestas y eventos diversos) - aunque fui secuestrado hacia las 2 a.m. por mi párroco, y tuve que abandonar el lugar.
El segundo reveillon parece haber estado bueno... y me explico: fue en el Lycee Bookman (una escuela tristemente famosa por las peleas entre los alumnos). Era el turno para los JDC (Jóvenes Devotos de Cristo - y no lo escribo en francés porque no me acuerdo cómo es eso del devotos. Y digo parece haber estado bueno porque yo estuve ahí dos o tres horas, y la cosa no caminó, no avanzó, entre problemas de energía eléctrica (nuestro pan de cada día), y luego con el equipo de sonido... y dicen que los del mal agüero éramos nosotros, porque nos juimos y, como dice Timbiriche "y la fiesta comenzó."
Me ejecuté la tercera fecha de reveillon en la modalidad "posada" o bien, "la visita de las siete casas." Fue un triplete. PRIMERO tuvimos la fiesta del COMITE LITURGIE en nuestra casa - sinceramente me daba "flojerita", pero estuvo bastante buena: petit comité, intercambio de regalos, sonido sencillo (con grabadora y cd y música bailable pero a un volumen agradable para conversar). SIMULTANEAMENTE teníamos el merger-reveillón de los coros ENSEMBLE 7 y JEUNESSE EN FLEUR (puesto que ya ha habido varios comentarios en torno al nombre del grupo "Juventud en Flor", vuelo directo y sin escalas) y el de la PRE GRANDE CHORALE ("pre" porque son como "los chiquitos"). Y junto con uno de los oblatos, nos subimos a nuestra pobre camioneta (que milagrosamente desde noviembre viene cumpliendo cabalmente su deber), y nos lanzamos a la voracidad de la noche. Aquí un parenético urbano, dirigido con cariño a todos aquellos defeños defectuosos que nunca han tenido el placer de quedarse en la Ciudad de México desde el 26 de diciembre y hasta el 2 de enero: ¡háganlo! Lo digo porque no soy devoto de salir en coche en Cabo Haitiano, pero fue hasta esta tercera fecha en que me di cuenta que, al caer el sol, la ciudad se transforma y es otra. Verdaderamente el Dr. Jeykill urbano se duerme, y por las calles se pasea Mr. Hyde ¡con tanto contento! Volviendo... el reveillon de la Pre Grand Chorale estuvo buenazo: era pequeño y de pequeños, pero aún así raspe suela. En el del ENSEMBLE 7 me quedé con ganas del bailongo con la chica más guapa de la fiesta, que era nada más y nada menos que Catherine Napoleón. Pero tuvimos que salir para volver y continuar con la fiesta que dejamos inconclusa en nuestro hogar. A las cinco me desaparecí de la fiesta - que oficialmente terminaba a las seis, y por cuestiones de seguridad urbana nadie sale de la fiesta hasta que se acabe - y me levanté a las 8:10... para hacer bautizos por primera vez en creol. Gracias a Dios Uno y Trino todo salió bien.
Después vino el reveillon del grupo de ENFANTS CHOEUR (los monaguillos) - del que pasé olímpicamente por haber sido celebrado en un lugar remoto, y por tener simultáneamente el del grupo Solidarité (mi grupo consentido - pero esto es un secreto que todo el mundo sabe). Fui al Solidarité con hartos oblatos que había entonces... y el cura se quiso marchar temprano, y yo le di permiso y dejé que se marchara, y me quedé con otro OMI para evangelizar la fiesta. Bailé sabroso - hasta me invitaron a abrir pista con luces, cámara, otoño (Fer me entiende), video y todos los ojos sobre aquella morenaza y su diácono acompañante. Saldo: todo bien, aunque me quedé con ganas de más baile.
Lamentablemente me perdí el reveillon de Service et Fraternité, el último de nuestra maratón. Usted preguntará por qué, siendo de tan cándida timidez como lo soy, me perdí el último reveillon. Pues porque fui a visitar las otras misiones oblatas en el Departamento del Noreste, a saber, a Ouanaminthe Capotille, Mont Organisé, Carice.
LAS MISIONES OBLATAS EN EL NORESTE
Ouanaminte es una ciudad comercial, en la frontera con Dajabón, República Dominicana. Me da la impresión de que muchas vocaciones oblatas han salido de Ouanaminthe. Ubicada en las montañas, Capotille también es una comunidad fronteriza - tan es así que el pueblo vecino se llama EL CAPOTILLO. Más hacia el sur, pero a mayor altitud está Mont Organisé. Y siguiendo el accidentado camino llega uno a Carice. Son pueblos muy hermosos, pero bastante aislados. Ferrier también es fronterizo, pero hacia el norte, más cerca de Ouanaminthe, y no está tan aislado como los tres anteriores. Todas estas comunidades son parroquias atendidas por los Misioneros Oblatos desde hace ya tiempo. El viaje misionero fue muy bonito, pero corto: fue como una probadita.
Después viajé al sur, para ir a Camp Perrin. Casi todos los oblatos de Haití nos reunimos para el Congreso Anual. Fue muy interesante conocer a muchos otros hermanos misioneros que quieren responder a las necesidades de la Iglesia en Haití de una manera más profética.
PRIMERA OBEDIENCIA (SUEÑO UNA IGLESIA PROFETICA)
Estoy meditando la cuestión de mi primera obediencia. La "primera obediencia" es la primera misión que recibimos los oblatos tras la formación inicial - tras los votos perpetuos para los hermanos, o tras la ordenación presbiteral para los demás. Tenemos como tradición escribir una carta al Superior General para solicitar esta obediencia, y aunque las sugerencias no siempre son determinantes, siempre son bien recibidas. Me he propuesto escribir y enviar esta carta para que la reciba el Superior General antes de la Reunión del Consejo General. Les comparto un poco de como va mi proceso de hermosa donfusión.
Por una parte, aunque amo profundamente a mi pueblo y a mi país, y aunque viva de recuerdos y de nostalgia de amigos, toda mi vida he soñado con vivir y trabajar en una cultura distinta - aunque también se puede vivir en cultura distinta en el mismo México. Toda mi vida soñé vivir otra cultura, en aprender otra lengua e inculturar el Evangelio - y gracias a Dios, en Haití ya estoy en eso. Toda mi vida soñé con vivir y trabajar con los pobres - de nuevo, estamos en eso. Y aunque estoy muy feliz aquí, hay que contemplar la realidad y orar profundamente antes de escribir esa carta.
LLevo los últimos siete años de mi vida en el extranjero, soñando y viviendo una iglesia que es posible, aunque a veces parezca no estar muy de moda, o aunque muchos piensen que necesita como otra revolución interior.
Pero más que mis sueños, he estado colaborando en comunidad por el Reinado de Dios, ese proyecto grandioso que es voluntad de Dios. Cada vez soy más consciente que, como religioso, la direccionalidad y la motivación de mis actos son importantes. Ahora sé que todos que entramos en la vida religiosa lo hacemos por motivaciones distintas, y que los que decidimos permanecer en las comunidades religiosas lo hacemos por motivaciones similares. Yo entré a la congregación porque soñaba una iglesia distinta. Hoy soy religioso sobre todo por la inmensa gracia de Dios, porque me siento llamado por Jesús a vivir según su Espíritu como Misionero Oblato de María Inmaculada. Pero también soy religioso oblato porque veo necesidades en el mundo a las que puedo responder en comunidad según nuestro carisma.
Los oblatos trabajamos preferentemente con "los más abandonados." Aunque yo sea "urbanito", siempre me he sentido muy llamado a trabajar en el campo y con los campesinos, que está muy abandonado en casi todos los países. Por otra parte, junto con muchos otros religiosos, los oblatos nos damos cuenta de la migración a los centros urbanos, y las grandes necesidades que existen en los ambientes más secularizados. No soy indiferente a esto: incluso me parece que es una de las misiones más desafiantes, puesto que exige un gran compromiso comunitario, una respuesta profética creativa y audaz.
Pienso en Haití y siento que me pide "quédate": la realidad pastoral es desafiante, el trabajo es verdaderamente oblato, y la gente ha sido y es muy participativa, muy esperanzada y mi mayor motivación.
Pienso en Guatemala, y siento que me dice "vuelve", seguramente porque me enamoré de la misión oblata en Quiché, sobre todo del trabajo con los pueblos mayas.
Y pienso en aquellos otros países a donde siempre he querido ir: Bangladesh, India, Pakistan, Tailandia, Camerún, el Sahara Occidental... pienso también en Cuba - y también en México, donde veo muchas necesidades.
En fin, que así vivo este hermoso proceso de donfusión - o fusión de dones. Sus oraciones son agradecidas.
¡Paz!
ENGLISH TEXT
Greetings from Cap Haitien, where my missionary internship as a deacon is still unfolding very well. I feel very happy in many ways. I now understand Creole much better, and I am capable of conversation. I participate regularly in some parish groups. I have begun to give some talks, as well as baptizing and preaching. Soon I will get started on funerals and weddings.
MILOT
One of the Oblates was asked to go to Milot to help with confessions, and so I went with him. Milot is a wonderful town, where King Henri Christophe built two palaces and one fortress. I share with you pictures from the Church and Palais Saint Sousi. I did not get a chance to climb up to La Citadelle.
LE REVEILLON
Each year Haitians celebrate Christmas with a traditional party called "Reveillon". We have many different groups in our parish, and each one of them wants to organize their own Reveillon. Each Reveillon includes several different parts, such as presentation, prayer, cultural section, dancing section, and the meal.
OBLATE MISSIONS IN THE NORTHEAST
After December, that is to say, after surviving several Reveillon, I took off to visit the Oblate Missions in the Northeast. I first visited Ouanaminthe, which is a comercial centre located at the border with Dajabon, Dominican Republic. It seems to me that Ouanaminthe has given the Oblates many vocations. After that, I went to Capotille, a smaller frontier community. South of Capotille I went to Mont Organisé and Carice. Both of these are very beautiful towns, but they are very isolated by mountains and a terrible road - I can only imagine what it's like when it rains! Before coming back to Cap, I briefly stopped by Ferrier. Ferrier is another border town, though North of Ouanaminthe; it is not as isolated as the previous three. I was able to witness these five interesting Oblate mission sites.
After the Northern Mission tour, I went to Camp Perrin, a beautiful Oblate house in Southern Haiti where the Annual Oblate Congress was held. It was very interesting to meet most of the Oblates in full time ministry in Haiti who want to respond to the Church's needs in a more prophetic way.
FIRST OBEDIENCE (DREAMING A PROPHETIC CHURCH)
I have been meditating on my "first obedience" - the first mission assignment a Mirrionary Oblate receives upon completing First Formation (i.e. after Perpetual Vows for a brother, or Presbyteral Ordination for the others). Our tradition has it to request such obedience in writing to the Superior General, and although suggestions do not always determine where the Oblate will go, they are always welcome. I would like to write and send this letter before the next General Council Session. Let me share some of my discernment process with you.
Though I have a deep love for my people and country, and though I may draw from memories and friends, I have always dreamed of living and working in a different culture - though it is possible to do so within my own country. I have always dreamed of living in a cultural setting other than my own, in learning another language and live Gospel inculturation elsewhere - and, thanks be to God, I am doing that in Haiti. I have always dreamed of living and working with the poor - again, this describes my present situation. And though I am very happy here, before writing this letter, I still must contemplate reality and pray profoundly.
For the last seven years of my life, I have been living abroad, dreaming and living for a church in which I believe. But most of all, I have been colaborating in community for the Reign of God, the beautiful project of God for us. I am more aware of the importance of the motivation and intentionality of my actions. I now know that those of us who entered into religious life have been moved by different motivations - and that those of us who decided to stay are moved by similar motivations. I entered into the Oblate Congregation because I dreamed of a different church. Today I am in religious life mainly because of God's immense grace, because I feel called by Jesus to live according to his Spirit as a Missionary Oblate of Mary Immaculate. But I am consecrated as an Oblate because I see many needs in our world to which I can respond in community according to our charism.
As Oblates, we work with "the most abandoned." Although I am a city boy, I have always felt called to work in the country and with farm workers and country people - among the most abandoned in many parts of our world. At the same time, many religious congregations - including the Oblates - are aware of the great immigration to urban centres, and of the great needs of secularized environments. I am sensitive to such needs: I think such ministries demand of us common commitment and prophetic, daring and creative responses.
I think of Haiti, and I feel she asks me: "stay" - this pastoral reality is demanding, fitting for authentic Oblate missionary work, and the people are very participative and hopeful: they are my greatest motivation.
I think of Guatemala, and I feel she asks me: "come back!" - surely because I did fall in love with the Oblate Mission in Quiche, especially with our work with the Maya peoples.
And I also think of those other countries to which I always felt attracted as a missionary: Bangladesh, India, Pakistan, Thailand, Cameroun, Western Sahara... I also think of Cuba - and Mexico, where I see many needs.
Anyway, this is how I have been living my giftedness. Your prayers will be gratefully received!
Peace always!
MILOT
Uno de los Oblatos fue a Milot para ayudar con las confesiones, y le acompañé. Milot es un pueblo maravilloso, donde el rey Henri Christophe construyó dos palacios y un fuerte. Mando fotos de la Iglesia y del Palacio Saint Sousi. Quedó pendiente el ascenso a La Citadelle.
LE REVEILLON (léase Revellón)
Cada año se organizan los REVEILLON en el tiempo de navidad - pero la verdadera navidad, fieles a la más antigua tradición, y no como en los Iunaiter, donde la navidad comienza después de la guajolota y termina el 26 de diciembre.
Resulta que en nuestra parroquia hay muchos grupos, y no hemos logrado tener UN REVEILLON para la parroquia, sino que cada grupo es como una sectita, un grupito, una miniparroquia, y cada quién quiere tener su REVEILLON TRADITIONEL particular.
Pero, claro está, todos son pobres. Unos son pobres, y otros son bien pobres, y otros más brujas que pobres - y pobres, porque además de pobres, brujas, así que hacen esfuerzos grandes para el REVEILLON.
Por una parte yo no apoyo que cada grupo se sienta casi obligado a hacer un reveillon cada navidad, y que se sientan heridos de muerte si no lo pueden hacer. Y por otra parte, lo comprendo. Y aquí una nota antropológica.
YO ERA de los que pensaba que las fiestas de quince años y las bodas de pueblo donde la gente tira la casa por la ventana (y luego nomás se quedan sin casa y con la pura ventana...) yo pensaba que eso era una tontería, una falta de juicio y previsión. Pero después me convertí, y me dí cuenta que no, que no es así, y que no son tonterías. ¿Por qué pienso esto? Porque vivimos para la fiesta, por la fiesta, en la espera, en los preparativos, en la fiesta (que no es sino un distante instante), y luego vivimos del recuerdo, de las fotos, del video y de las crónicas. Porque la fiesta da sentido a la vida: a nuestras vidas y a las de cada uno. Cierro la nota antropológica.
La estructura del Reveillon a los que fuí es la siguiente.
PREPARACIóN: se organizan equipos, porque no es la fiesta en casa de Tecla, sino es LA FIESTA DEL GRUPO en donde está Tecla, y hay equipos de decoración, cocina, bebida, música, animación, etc. (nosotros hacemos lo mesmo en nuestras fiestas - pero muchas veces lo acaba haciendo algún empleado en la cocina).
Estos se ponen a decorar la escuela, o el salon de fiestas, o el lugar que les hayan prestado (hasta ahora solo conocí la modalidad escuela y la modalidad antro/casino/salón de fiestas).
Y van al mercado en bola, en masa, "en perrada" (quien tenga ojos para leer, ¡que lea!) y compran el cerdo y la vaca y el pollo, y cortan y destazan y despluman juntos... y es bonito.
LA CELEBRACION. El reveillon comienza como a las 9PM (hora haitiana... pero casi siempre les falla la planta de luz - porque no se puede confiar en EDH, la "ELECTRICITÉ D'HAITI - o bien les falla la música, o bien las dos; lo que hasta ahora nunca ha fallado es "la perrada" y el alimento).
Llega uno al reveillon y es escoltado te escoltan a una mesa (en caso del salón de fiestas/antro/casino) o bien a un pupitre (en caso de la escuela). Y eventualmente (...algún día) aquello comienza.
El Reveillon está muy bien organizado: tienen sus conductores del programa que amenizan la tarde/noche. Y generalmente la secuencia es:
1. Presentación: presentan a la polaca del grupo: presidente, secretario, tesorero, basurero, comité, consejo, animación y toda la acción.
2. Oración: invitan al cura, es decir, al párroco, o en su defecto al vicario, pero nuestro vicario no es muy fiestero reveillonero, o en su defecto al diácono... y ahí me tienen, y como alguien dijo alguna vez, "nos echamos" - cual si fuere un palomazo rockanrrolero - una breve oración (con sus veinticinco misterios y sus letanías interminables, mientras la tripa cruje y se nos enfría la comida, como casi todos hemos experimentado).
3. Parte cultural: bailables (no cabe duda que "Las caderas" de Shakira y el haitiano Wycleff fueron el hit del año), chistes, canciones (pero sin pistas karaoke, por lo que cantar sobre el disco original de Celine Dion se vuelve un reto al menos bizarro). N.B. En estas tierras montañosas, Thalia, con todas sus "Marías", y Marco Antonio Solís, con su "Amor en silencio", han llegado al escalafón de "demi-dios"
4. El bailongo: aquí se escucha, se bebe, se come y se vive el "Kompa", que es un hermoso ritmo tropical, donde predominan los teclados y las guitarras eléctricas al más puro estilo caribeño - y omito el detalle del baile, que son de las cosas que no se pueden escribir: mejor párate y baila.
5. La comida.
El primero de "los reveillones" fue el de los Amis de la Chanson, que estuvo bien organizado y rete bueno, en un "casino" (salón de baile, fiestas y eventos diversos) - aunque fui secuestrado hacia las 2 a.m. por mi párroco, y tuve que abandonar el lugar.
El segundo reveillon parece haber estado bueno... y me explico: fue en el Lycee Bookman (una escuela tristemente famosa por las peleas entre los alumnos). Era el turno para los JDC (Jóvenes Devotos de Cristo - y no lo escribo en francés porque no me acuerdo cómo es eso del devotos. Y digo parece haber estado bueno porque yo estuve ahí dos o tres horas, y la cosa no caminó, no avanzó, entre problemas de energía eléctrica (nuestro pan de cada día), y luego con el equipo de sonido... y dicen que los del mal agüero éramos nosotros, porque nos juimos y, como dice Timbiriche "y la fiesta comenzó."
Me ejecuté la tercera fecha de reveillon en la modalidad "posada" o bien, "la visita de las siete casas." Fue un triplete. PRIMERO tuvimos la fiesta del COMITE LITURGIE en nuestra casa - sinceramente me daba "flojerita", pero estuvo bastante buena: petit comité, intercambio de regalos, sonido sencillo (con grabadora y cd y música bailable pero a un volumen agradable para conversar). SIMULTANEAMENTE teníamos el merger-reveillón de los coros ENSEMBLE 7 y JEUNESSE EN FLEUR (puesto que ya ha habido varios comentarios en torno al nombre del grupo "Juventud en Flor", vuelo directo y sin escalas) y el de la PRE GRANDE CHORALE ("pre" porque son como "los chiquitos"). Y junto con uno de los oblatos, nos subimos a nuestra pobre camioneta (que milagrosamente desde noviembre viene cumpliendo cabalmente su deber), y nos lanzamos a la voracidad de la noche. Aquí un parenético urbano, dirigido con cariño a todos aquellos defeños defectuosos que nunca han tenido el placer de quedarse en la Ciudad de México desde el 26 de diciembre y hasta el 2 de enero: ¡háganlo! Lo digo porque no soy devoto de salir en coche en Cabo Haitiano, pero fue hasta esta tercera fecha en que me di cuenta que, al caer el sol, la ciudad se transforma y es otra. Verdaderamente el Dr. Jeykill urbano se duerme, y por las calles se pasea Mr. Hyde ¡con tanto contento! Volviendo... el reveillon de la Pre Grand Chorale estuvo buenazo: era pequeño y de pequeños, pero aún así raspe suela. En el del ENSEMBLE 7 me quedé con ganas del bailongo con la chica más guapa de la fiesta, que era nada más y nada menos que Catherine Napoleón. Pero tuvimos que salir para volver y continuar con la fiesta que dejamos inconclusa en nuestro hogar. A las cinco me desaparecí de la fiesta - que oficialmente terminaba a las seis, y por cuestiones de seguridad urbana nadie sale de la fiesta hasta que se acabe - y me levanté a las 8:10... para hacer bautizos por primera vez en creol. Gracias a Dios Uno y Trino todo salió bien.
Después vino el reveillon del grupo de ENFANTS CHOEUR (los monaguillos) - del que pasé olímpicamente por haber sido celebrado en un lugar remoto, y por tener simultáneamente el del grupo Solidarité (mi grupo consentido - pero esto es un secreto que todo el mundo sabe). Fui al Solidarité con hartos oblatos que había entonces... y el cura se quiso marchar temprano, y yo le di permiso y dejé que se marchara, y me quedé con otro OMI para evangelizar la fiesta. Bailé sabroso - hasta me invitaron a abrir pista con luces, cámara, otoño (Fer me entiende), video y todos los ojos sobre aquella morenaza y su diácono acompañante. Saldo: todo bien, aunque me quedé con ganas de más baile.
Lamentablemente me perdí el reveillon de Service et Fraternité, el último de nuestra maratón. Usted preguntará por qué, siendo de tan cándida timidez como lo soy, me perdí el último reveillon. Pues porque fui a visitar las otras misiones oblatas en el Departamento del Noreste, a saber, a Ouanaminthe Capotille, Mont Organisé, Carice.
LAS MISIONES OBLATAS EN EL NORESTE
Ouanaminte es una ciudad comercial, en la frontera con Dajabón, República Dominicana. Me da la impresión de que muchas vocaciones oblatas han salido de Ouanaminthe. Ubicada en las montañas, Capotille también es una comunidad fronteriza - tan es así que el pueblo vecino se llama EL CAPOTILLO. Más hacia el sur, pero a mayor altitud está Mont Organisé. Y siguiendo el accidentado camino llega uno a Carice. Son pueblos muy hermosos, pero bastante aislados. Ferrier también es fronterizo, pero hacia el norte, más cerca de Ouanaminthe, y no está tan aislado como los tres anteriores. Todas estas comunidades son parroquias atendidas por los Misioneros Oblatos desde hace ya tiempo. El viaje misionero fue muy bonito, pero corto: fue como una probadita.
Después viajé al sur, para ir a Camp Perrin. Casi todos los oblatos de Haití nos reunimos para el Congreso Anual. Fue muy interesante conocer a muchos otros hermanos misioneros que quieren responder a las necesidades de la Iglesia en Haití de una manera más profética.
PRIMERA OBEDIENCIA (SUEÑO UNA IGLESIA PROFETICA)
Estoy meditando la cuestión de mi primera obediencia. La "primera obediencia" es la primera misión que recibimos los oblatos tras la formación inicial - tras los votos perpetuos para los hermanos, o tras la ordenación presbiteral para los demás. Tenemos como tradición escribir una carta al Superior General para solicitar esta obediencia, y aunque las sugerencias no siempre son determinantes, siempre son bien recibidas. Me he propuesto escribir y enviar esta carta para que la reciba el Superior General antes de la Reunión del Consejo General. Les comparto un poco de como va mi proceso de hermosa donfusión.
Por una parte, aunque amo profundamente a mi pueblo y a mi país, y aunque viva de recuerdos y de nostalgia de amigos, toda mi vida he soñado con vivir y trabajar en una cultura distinta - aunque también se puede vivir en cultura distinta en el mismo México. Toda mi vida soñé vivir otra cultura, en aprender otra lengua e inculturar el Evangelio - y gracias a Dios, en Haití ya estoy en eso. Toda mi vida soñé con vivir y trabajar con los pobres - de nuevo, estamos en eso. Y aunque estoy muy feliz aquí, hay que contemplar la realidad y orar profundamente antes de escribir esa carta.
LLevo los últimos siete años de mi vida en el extranjero, soñando y viviendo una iglesia que es posible, aunque a veces parezca no estar muy de moda, o aunque muchos piensen que necesita como otra revolución interior.
Pero más que mis sueños, he estado colaborando en comunidad por el Reinado de Dios, ese proyecto grandioso que es voluntad de Dios. Cada vez soy más consciente que, como religioso, la direccionalidad y la motivación de mis actos son importantes. Ahora sé que todos que entramos en la vida religiosa lo hacemos por motivaciones distintas, y que los que decidimos permanecer en las comunidades religiosas lo hacemos por motivaciones similares. Yo entré a la congregación porque soñaba una iglesia distinta. Hoy soy religioso sobre todo por la inmensa gracia de Dios, porque me siento llamado por Jesús a vivir según su Espíritu como Misionero Oblato de María Inmaculada. Pero también soy religioso oblato porque veo necesidades en el mundo a las que puedo responder en comunidad según nuestro carisma.
Los oblatos trabajamos preferentemente con "los más abandonados." Aunque yo sea "urbanito", siempre me he sentido muy llamado a trabajar en el campo y con los campesinos, que está muy abandonado en casi todos los países. Por otra parte, junto con muchos otros religiosos, los oblatos nos damos cuenta de la migración a los centros urbanos, y las grandes necesidades que existen en los ambientes más secularizados. No soy indiferente a esto: incluso me parece que es una de las misiones más desafiantes, puesto que exige un gran compromiso comunitario, una respuesta profética creativa y audaz.
Pienso en Haití y siento que me pide "quédate": la realidad pastoral es desafiante, el trabajo es verdaderamente oblato, y la gente ha sido y es muy participativa, muy esperanzada y mi mayor motivación.
Pienso en Guatemala, y siento que me dice "vuelve", seguramente porque me enamoré de la misión oblata en Quiché, sobre todo del trabajo con los pueblos mayas.
Y pienso en aquellos otros países a donde siempre he querido ir: Bangladesh, India, Pakistan, Tailandia, Camerún, el Sahara Occidental... pienso también en Cuba - y también en México, donde veo muchas necesidades.
En fin, que así vivo este hermoso proceso de donfusión - o fusión de dones. Sus oraciones son agradecidas.
¡Paz!
ENGLISH TEXT
Greetings from Cap Haitien, where my missionary internship as a deacon is still unfolding very well. I feel very happy in many ways. I now understand Creole much better, and I am capable of conversation. I participate regularly in some parish groups. I have begun to give some talks, as well as baptizing and preaching. Soon I will get started on funerals and weddings.
MILOT
One of the Oblates was asked to go to Milot to help with confessions, and so I went with him. Milot is a wonderful town, where King Henri Christophe built two palaces and one fortress. I share with you pictures from the Church and Palais Saint Sousi. I did not get a chance to climb up to La Citadelle.
LE REVEILLON
Each year Haitians celebrate Christmas with a traditional party called "Reveillon". We have many different groups in our parish, and each one of them wants to organize their own Reveillon. Each Reveillon includes several different parts, such as presentation, prayer, cultural section, dancing section, and the meal.
OBLATE MISSIONS IN THE NORTHEAST
After December, that is to say, after surviving several Reveillon, I took off to visit the Oblate Missions in the Northeast. I first visited Ouanaminthe, which is a comercial centre located at the border with Dajabon, Dominican Republic. It seems to me that Ouanaminthe has given the Oblates many vocations. After that, I went to Capotille, a smaller frontier community. South of Capotille I went to Mont Organisé and Carice. Both of these are very beautiful towns, but they are very isolated by mountains and a terrible road - I can only imagine what it's like when it rains! Before coming back to Cap, I briefly stopped by Ferrier. Ferrier is another border town, though North of Ouanaminthe; it is not as isolated as the previous three. I was able to witness these five interesting Oblate mission sites.
After the Northern Mission tour, I went to Camp Perrin, a beautiful Oblate house in Southern Haiti where the Annual Oblate Congress was held. It was very interesting to meet most of the Oblates in full time ministry in Haiti who want to respond to the Church's needs in a more prophetic way.
FIRST OBEDIENCE (DREAMING A PROPHETIC CHURCH)
I have been meditating on my "first obedience" - the first mission assignment a Mirrionary Oblate receives upon completing First Formation (i.e. after Perpetual Vows for a brother, or Presbyteral Ordination for the others). Our tradition has it to request such obedience in writing to the Superior General, and although suggestions do not always determine where the Oblate will go, they are always welcome. I would like to write and send this letter before the next General Council Session. Let me share some of my discernment process with you.
Though I have a deep love for my people and country, and though I may draw from memories and friends, I have always dreamed of living and working in a different culture - though it is possible to do so within my own country. I have always dreamed of living in a cultural setting other than my own, in learning another language and live Gospel inculturation elsewhere - and, thanks be to God, I am doing that in Haiti. I have always dreamed of living and working with the poor - again, this describes my present situation. And though I am very happy here, before writing this letter, I still must contemplate reality and pray profoundly.
For the last seven years of my life, I have been living abroad, dreaming and living for a church in which I believe. But most of all, I have been colaborating in community for the Reign of God, the beautiful project of God for us. I am more aware of the importance of the motivation and intentionality of my actions. I now know that those of us who entered into religious life have been moved by different motivations - and that those of us who decided to stay are moved by similar motivations. I entered into the Oblate Congregation because I dreamed of a different church. Today I am in religious life mainly because of God's immense grace, because I feel called by Jesus to live according to his Spirit as a Missionary Oblate of Mary Immaculate. But I am consecrated as an Oblate because I see many needs in our world to which I can respond in community according to our charism.
As Oblates, we work with "the most abandoned." Although I am a city boy, I have always felt called to work in the country and with farm workers and country people - among the most abandoned in many parts of our world. At the same time, many religious congregations - including the Oblates - are aware of the great immigration to urban centres, and of the great needs of secularized environments. I am sensitive to such needs: I think such ministries demand of us common commitment and prophetic, daring and creative responses.
I think of Haiti, and I feel she asks me: "stay" - this pastoral reality is demanding, fitting for authentic Oblate missionary work, and the people are very participative and hopeful: they are my greatest motivation.
I think of Guatemala, and I feel she asks me: "come back!" - surely because I did fall in love with the Oblate Mission in Quiche, especially with our work with the Maya peoples.
And I also think of those other countries to which I always felt attracted as a missionary: Bangladesh, India, Pakistan, Thailand, Cameroun, Western Sahara... I also think of Cuba - and Mexico, where I see many needs.
Anyway, this is how I have been living my giftedness. Your prayers will be gratefully received!
Peace always!



Comments
¡Que alegría!
Hola mi hijito:
Me da mucha alegría verte tan contento y tan entusiasmado con tu misión. Es increible poder aprender y participar en culturas diferentes a las nuestras que nos enriquecen y nos hacen más humanos. Me gustaron mucho tus fotos aunque me gustan más las que tienen personas, las del castillo me parecieron demasiadas. Cuenta con mis oraciones para tu Primera Obediencia, el Espíritu Santo te va a iluminar para que hagas una buena elección.
Te quiero mucho y me encanta recibir noticias tuyas.
Muchos besos, mamá