Puerto Montt
Trip Start
Sep 01, 2007
1
6
10
Trip End
Sep 08, 2007
Where I stayed
Hotel Montt Express
El despertador no paraba de sonar y como de costumbre lo apague tres veces antes de levantarme. Organizamos nuestras mochilas, desayunamos y nos dirigimos hacia el aeropuerto, allí devolvimos el auto rentado y vía Lan volamos hora y media a Puerto Montt, en un viaje tranquilo, seguro y muy bien atendido por el personal de Lan.
El aeropuerto de Puerto Montt pequeño pero bien adecuado, organizado y limpio es el principal de la décima región de los lagos y el principal exportador de salmón de Chile.
Después de recorrer 45 minutos del aeropuerto al casco urbano de la ciudad Puerto Montt se mostraba con sus construcciones antiguas y sus calles húmedas por el pasar del uno de los tantos aguaceros que caen al día y que son muy normales en la región durante todo el año. Una ciudad antigua pero muy poco preservada, ya que muy desordenadamente hay construcciones modernas mezcladas con las antiguas edificaciones que pasan un poco desapercibida su belleza con el contraste moderno. Después de llegar a la terminal de transportes caminamos por todo el malecón, contemplando la bahia con sus aguas tranquila y al parecer sus aguas casi congeladas que se podía sentir con solo mirarla.
Una mezcla de nubes y sol cubría la ciudad. En cada esquina pasábamos buscando habitación para pasar la noche y muy sorprendido por los altos precios y lo poco confortables, adentro de cada construcciones se conservaba aquel frió que seguía calando nuestros huesos. Después de tanto recorrer llegamos al Hotel Puerto Montt, un hotel familiar en una de las primeras construcciones de la ciudad.
El aeropuerto de Puerto Montt pequeño pero bien adecuado, organizado y limpio es el principal de la décima región de los lagos y el principal exportador de salmón de Chile.
Después de recorrer 45 minutos del aeropuerto al casco urbano de la ciudad Puerto Montt se mostraba con sus construcciones antiguas y sus calles húmedas por el pasar del uno de los tantos aguaceros que caen al día y que son muy normales en la región durante todo el año. Una ciudad antigua pero muy poco preservada, ya que muy desordenadamente hay construcciones modernas mezcladas con las antiguas edificaciones que pasan un poco desapercibida su belleza con el contraste moderno. Después de llegar a la terminal de transportes caminamos por todo el malecón, contemplando la bahia con sus aguas tranquila y al parecer sus aguas casi congeladas que se podía sentir con solo mirarla.
Una mezcla de nubes y sol cubría la ciudad. En cada esquina pasábamos buscando habitación para pasar la noche y muy sorprendido por los altos precios y lo poco confortables, adentro de cada construcciones se conservaba aquel frió que seguía calando nuestros huesos. Después de tanto recorrer llegamos al Hotel Puerto Montt, un hotel familiar en una de las primeras construcciones de la ciudad.


