Uno creía que lo había visto todo...

Trip Start Aug 01, 2009
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Trip End Aug 29, 2009


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Where I stayed
Krisztina

Flag of United States  , Illinois
Monday, August 17, 2009

Tercer y último día en Chicago. ¿Cómo explicar Chicago? Hay que venir para verlo.

Uno creía que había visto todo... y, entonces, viene a Chicago. Esta ciudad sorprende, y mucho. Nadie, o muy poca gente, pensaría en visitarla, yo entre ellos. No es el destino turístico por excelencia. Así pues, menos mal que el azar me ha traido aquí.

Y la mejor forma de conocerla, cómo no, es con alguien que vive aquí. Krisztina está siendo la mejor guía que uno se podría imaginar...

De nuevo, ¿por dónde empezar? ¡Sólo hemos estado tres días aquí y parece que hace siglos!

Mi entrada triunfal fue llegar desde Lake Geneva (también conocido como "Culo del Mundo, Wisconsin") directamente a un almuerzo en el piso 67 de la famosa torre Sears, la que por un tiempo fue el rascacielos más alto del mundo (y sigue siéndolo de EE:UU., con sus 102 pisos). La comida tuvo lugar en el club privado Metropolitan Club, del que un amigo de Krisztina es miembro. Las vistas no tienen comentarios. Los rascacielos se levantan ante el imponente lago Michigan, y, además, tuvimos el lujo de ver desde lo alto los ensayos del "Chicago Air and Water Show", un espectáculo aéreo que está teniendo lugar todo el fin de semana. De ahí, pasando por el Milenium Park, fui a casa a esperar a Raúl, que llegó muy puntual. La casa de Krisztina está a un paseo de la playa, que aunque sea de lago parece de mar. Impresionantes los monumentos andantes, ¿pero qué les dan de comer a esta gente aquí?

Una cena muy cuca en un italiano nos preparó para nuestra inmersión en Chicago. Teníamos entradas para el musical Spring Awakening, y allá que nos fuimos. "Flipando'd en colores", lo que, por cierto, ya se ha convertido en la frase favorita del fin de semana. Muy muy bueno, lo pasamos muy bien, y sorprendentemente fresco y atrevido para estar donde estamos. Nos sorprendió ver una cola de adolescentes a la salida esperando a sus ídolos, así que, por supuesto, nos hicimos los ídems y casi casi gritamos al verles salir. Muy divertido. De ahí, directamente al Boystown.... o Chueca de Chicago. La marcha... espectacular. ¡¡Tanto, que acabamos a las 5 de la mañana!! Lo pasamos francamente bien, y por supuesto, para no disminuir ni el glamour ni la tradición, cayó algún que otro Cosmopolitan. La noche de Chicago, como todo lo demás, sorprende y mucho. No te esperas que sea casi mejor que en Nueva York o San Francisco.

Ni que decir tiene que sólo mediante Krisztina pudimos acceder a uno de los sitios que sólo alguien de aquí conoce, y que no podríamos haber visto de otra manera: "The Wiener's Circle". Un puesto de hot dogs que abre las 24 horas, y que es una toda una institución. Simplemente no se puede describir, pero si alguna vez venís por aquí, aunque es algo caro, pero... POR FAVOR, PEDID UN CHOCOLATE SHAKE !!!!!!!!!!!!!!!  EL MEJOR DEL MUNDO ENTERO !!!!!!! Idem, flipando'd en colores. Y sintiéndonos totalmente integrados en la ciudad. Si no has pedido un Chocolate Shake en The Wiener's Circle, no has comprendido Chicago. Por cierto, ¡¡coincidimos allí con el doble de Brad Pitt!!! A las fotos me remito.

Todo esto sólo en el día 1.

Evidentemente, el día 2 nos levantamos tarde y fuimos a comer como a las 2 de la tarde. El taxi al centro nos tuvo que dejar lejos, ya que la ciudad estaba colapsada: todo el mundo quería ir a ver el show aéreo, los aviones no dejaban de pasar por nuestras cabezas. Así que anduvimos hasta el downtown, y nos subimos al John Hancock Building, al bar que tiene en las últimas plantas (¿era la 96?). Las vistas, cómo no, bien merecían un Peach Cosmo, así que no dudé en tomármelo. Una vez de vuelta en la calle, anduvimos por el centro entre rascacielos hasta terminar en Milenium Park, admirando de nuevo "la judía" (chulísima, ver fotos). Cogimos el tren de vuelta a casa, y tras una deliciosa cena japonesa, seguimos con nuestro tour cultural: otro espectáculo, The Blue Man Group, que yo ya había visto en Boston el año pasado y que recomiendo fervientemente. No se puede explicar, hay que ir a verlo. Salimos flipando'd en azul...

Dado que el teatro está en Boystown, allí que nos fuimos otra vez. Y... bueno, si lo del chocolate shake había sido LA PERA, lo que nos esperaba, no sé ni nombrarlo, aún flipamos en colores...

Buscando un bar acabamos en el Charlie's. Es que no sé ni cómo seguir contando. Desde fuera, la música que se oía era country, con lo cual a mí no me apetecía nada entrar. Y menos mal que lo hicimos. Es como haberse transportado, de repente, al Wild Wild West... gay. Los típicos bailes que se ven en las películas, de vaqueros.... Bueno, pues eso, pero en parejas gays. FLIPANDO'D EN COLORES AGAIN. Incluso la bola de cristales.. ¡¡ eran unas botas vaqueras colgando !! Estuvimos viéndolos bailar, bailes animados, bailes lentos, durante, no sé, horas. La verdad, fue muy bonito. Y me acabo de hacer fan de la música country. Eso sí, por mucho que queríamos que nos sacara un vaquero a bailar, la única afortunada fue Krisztina, ¡¡hou-deir!!

En fin, el día 3 (en el que aun estoy) ha empezado con un brunch al más puro estilo americano y nos quedamos más que satisfechos con pancakes, huevos revueltos, salchichas, y bacon. Toma ya, sano sanísimo. Como hacía un poco de mal día (calor pero medio lloviznando) acto seguido fuimos al internacionalmente famoso Art Institute of Chicago, una de las pinacotecas más renombradas del mundo. Es increíble la colección de impresonismo que tiene, y de modernismo, vimos cuadros muy renombrados de Andy Warhol, de Monet, de Van Gogh, Renouir, Seurat... Y... la razón por la que yo fui.... Aquí está el cuadro más famoso de Eduard Hopper: Nighthawks. El museo es más que recomendable para quien venga por aquí. Después de tomar un cocktail, el último en Chicago, en el nuevo hotel más fashion de la ciudad, hemos hecho el crucero arquitectónico por el río Chicago, donde nos han explicado todo sobre los rascacielos de la ciudad. Vistas impresionantes y hasta el sol se ha dignado aparecer para despedirnos. Una cena BYOB en HB en Halsted St. y unas últimas cervezas en Boystown han sido el colofón a un increíble fin de semana en el que no ha faltado de nada.

De verdad, esta ciudad es un MUST.

Muchísimas gracias a Krisztina por todo.
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Comments

calivoodoo
calivoodoo on

Hugo! I don't know if I have ever seen this blog entry before. It is so awesome, sigh, what a great visit that was. Charlie's and Wiener Circle and the air show and everything, what a blast!

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