Buda and Pest
Trip Start
Aug 28, 2006
1
Trip End
Oct 16, 2006
Budapest, Hungria
Budapest es sin mas ni menos una de las ciudades mas hermosas en el mundo!
Llegamos al aeropuerto internacional Ferihegy de Busapest un viernes en la tarde del 25 de agosto del 2006. Una vez en el aeropuerto, nos dirijimos a lo que seria nuestro nuevo hogar por las siguientes cuatro semanas que pasaríamos estudiando en el International House para obtener nuestro certificado en la enseñanza de la lengua inglesa a adultos, mejor conocido como CELTA.
Las siguientes cuatro semanas fueron sin duda las cuatro semanas mas estresantes de nuestras vidas. No quiero decir que no las disfrutamos, sin embargo, fueron extremadamente intensas.
El primer fin de semana lo pasamos rastreando nuestro equipaje que se encontraba perdido en algún lugar en Washington o en Frankfurt. Finalmente llego el domingo por la noche, una noche antes de que nuestro curso comenzara.
El lunes a las 9 am empezaban nuestras clases, sin embargo, nuestro despertador no sonó sino hasta a las 8:30, debido a que el voltaje es diferente e hizo que nuestro reloj se atrasara mas de dos horas. Corrimos lo mas rápido que pudimos. Tomamos el tranvía y llegamos a la escuela, que afortunadamente habíamos localizado un día antes para evitar "llegar tarde", de cualquier forma, llegamos a la escuela a las 9:45, sudados, sin bañarnos y pensando que todo estaba empezando con el pie equivocado.
Nuestros instructores, Neil (Escocia), Sze (Malasia) y Rachel (Inglaterra) nos recibieron bien y nos presentaron al resto del grupo:
Eslovauia: Andrash y Csaba
Inglaterra: Kate, Amy, Billy, Phil, Louse y Dominque
Escocia: Morag
Canadá: Nathan
México: Fer
Puerto Rico: Guipo
EUA: Ginny
Hungria: Peter
Juntos estableceríamos una conexión que hasta la fecha nos mantiene unidos de una u otra forma.
El curso CELTA ha sido una de las mejores inversiones que hemos hecho en nuestras vidas. Aprendimos muchísimo en lo que se refiere a la enseñanza e hicimos una gran amistad con nuestros compañeros e instructores.
Nuestro departamento se encontraba en Buda, al oeste del rió Danubio. Por las tardes, visitábamos Pest, al este del rió Danubio para cenar, tomar una cerveza o simplemente para tratar de relajarnos del estrés.
Las clases empezaban a las 9 de la mañana y ensenábamos hasta las 11:30. Después teníamos una hora y media de retroalimentación antes del almuerzo. Regresábamos a las 2 y teníamos clases con nuestros instructores hasta las 5, pero eso no era todo, pues a esa hora apenas comenzaba la jornada de planeacion que a veces duraba hasta las 2, 3 de la mañana, durmiendo unas cuantas horas, sonar acerca de lo que tenias que ensenar a la mañana siguiente, despertarte a las 5 porque ya no podías dormir mas por estar pensando en las lecciones, bañarte e irte a ensenar, esa fue la rutina durante las siguientes cuatro semanas.
Los fines de semana: Ocupábamos un día para relajarnos y conocer algún lugar nuevo en Budapest y sus alrededores. Uno de esos fines de semana fuimos a Szentendre, un hermoso pueblo a 20 kilómetros al norte de Budapest. Otro de los fines de semana fuimos a los baños Zechenyi Furdo, en donde nos relajamos de una manera muy Húngara. También tuvimos la suerte de que uno de los fines de semana que estuvimos ahí, hubiera el Festival anual del vino en Budapest. Este festival fue en el distrito del castillo y fue una magnifica experiencia. Otros días visitábamos lugares de interés en la ciudad, tales como el barrio judío, el área de Oktagon, el Monumento de la Independencia Húngara etc.
La segunda parte de nuestra estancia en Hungria no pudo haber sido mejor y esta experiencia se la debemos a Maggie, quien nos ofreció quedarnos en su casa y de quien aprendimos mucho acerca de la vida en Hungria.
Maggie es una persona fenomenal e hicimos una excelente amistad con ella. Extrañamos mucho aquellas charlas bebiendo vino en su jardín y cocinando alguna delicia de la cocina húngara. Gracias a Maggie conocimos varios lugares mas en Hungria como Gyor, el lago Balaton y Eger.
Nunca olvidaremos su ayuda y cariño. Sabemos que encontraremos a Maggie nuevamente en nuestro camino.
Budapest es sin mas ni menos una de las ciudades mas hermosas en el mundo!
Llegamos al aeropuerto internacional Ferihegy de Busapest un viernes en la tarde del 25 de agosto del 2006. Una vez en el aeropuerto, nos dirijimos a lo que seria nuestro nuevo hogar por las siguientes cuatro semanas que pasaríamos estudiando en el International House para obtener nuestro certificado en la enseñanza de la lengua inglesa a adultos, mejor conocido como CELTA.
Las siguientes cuatro semanas fueron sin duda las cuatro semanas mas estresantes de nuestras vidas. No quiero decir que no las disfrutamos, sin embargo, fueron extremadamente intensas.
El primer fin de semana lo pasamos rastreando nuestro equipaje que se encontraba perdido en algún lugar en Washington o en Frankfurt. Finalmente llego el domingo por la noche, una noche antes de que nuestro curso comenzara.
El lunes a las 9 am empezaban nuestras clases, sin embargo, nuestro despertador no sonó sino hasta a las 8:30, debido a que el voltaje es diferente e hizo que nuestro reloj se atrasara mas de dos horas. Corrimos lo mas rápido que pudimos. Tomamos el tranvía y llegamos a la escuela, que afortunadamente habíamos localizado un día antes para evitar "llegar tarde", de cualquier forma, llegamos a la escuela a las 9:45, sudados, sin bañarnos y pensando que todo estaba empezando con el pie equivocado.
Nuestros instructores, Neil (Escocia), Sze (Malasia) y Rachel (Inglaterra) nos recibieron bien y nos presentaron al resto del grupo:
Eslovauia: Andrash y Csaba
Inglaterra: Kate, Amy, Billy, Phil, Louse y Dominque
Escocia: Morag
Canadá: Nathan
México: Fer
Puerto Rico: Guipo
EUA: Ginny
Hungria: Peter
Juntos estableceríamos una conexión que hasta la fecha nos mantiene unidos de una u otra forma.
El curso CELTA ha sido una de las mejores inversiones que hemos hecho en nuestras vidas. Aprendimos muchísimo en lo que se refiere a la enseñanza e hicimos una gran amistad con nuestros compañeros e instructores.
Nuestro departamento se encontraba en Buda, al oeste del rió Danubio. Por las tardes, visitábamos Pest, al este del rió Danubio para cenar, tomar una cerveza o simplemente para tratar de relajarnos del estrés.
Las clases empezaban a las 9 de la mañana y ensenábamos hasta las 11:30. Después teníamos una hora y media de retroalimentación antes del almuerzo. Regresábamos a las 2 y teníamos clases con nuestros instructores hasta las 5, pero eso no era todo, pues a esa hora apenas comenzaba la jornada de planeacion que a veces duraba hasta las 2, 3 de la mañana, durmiendo unas cuantas horas, sonar acerca de lo que tenias que ensenar a la mañana siguiente, despertarte a las 5 porque ya no podías dormir mas por estar pensando en las lecciones, bañarte e irte a ensenar, esa fue la rutina durante las siguientes cuatro semanas.
Los fines de semana: Ocupábamos un día para relajarnos y conocer algún lugar nuevo en Budapest y sus alrededores. Uno de esos fines de semana fuimos a Szentendre, un hermoso pueblo a 20 kilómetros al norte de Budapest. Otro de los fines de semana fuimos a los baños Zechenyi Furdo, en donde nos relajamos de una manera muy Húngara. También tuvimos la suerte de que uno de los fines de semana que estuvimos ahí, hubiera el Festival anual del vino en Budapest. Este festival fue en el distrito del castillo y fue una magnifica experiencia. Otros días visitábamos lugares de interés en la ciudad, tales como el barrio judío, el área de Oktagon, el Monumento de la Independencia Húngara etc.
La segunda parte de nuestra estancia en Hungria no pudo haber sido mejor y esta experiencia se la debemos a Maggie, quien nos ofreció quedarnos en su casa y de quien aprendimos mucho acerca de la vida en Hungria.
Maggie es una persona fenomenal e hicimos una excelente amistad con ella. Extrañamos mucho aquellas charlas bebiendo vino en su jardín y cocinando alguna delicia de la cocina húngara. Gracias a Maggie conocimos varios lugares mas en Hungria como Gyor, el lago Balaton y Eger.
Nunca olvidaremos su ayuda y cariño. Sabemos que encontraremos a Maggie nuevamente en nuestro camino.


