Viviendo en montañita
Trip Start
Feb 26, 2007
1
6
25
Trip End
Ongoing
Hasta hoy trabajamos en Montañita. En dos días empezamos nuestro viaje hacia Perú saliendo por Cuenca y Loja.
Quiero dedicar esta página a Montañita y su gente. Este lugar tiene algo que te atrapa y te hace quedarte. No es sólo la libertad que se vive en las calles, o la rumba eterna que hay en el pueblo, o las caras extranjeras que cruza uno todas las noches en los bares y restaurantes. Quizá sea la gente que conocimos en el hotel, con la que trabajamos día a día, con la que compartimos rabias y bromas, y a la que no volveremos a ver por algunos años. Fueron menos de dos meses de estar trabajando con ellos, pero su compañía diaria hizo que nuestros días fueran alegres; una broma contínua porque a todo se le sacaba chiste, incluso en los momentos de más estres. Conocimos pocos lugares porque viajamos poco.Queríamos ahorrar más que gastar la plata que ganabamos. Fuimos dos días a Puerto Lopez, una mañana a Olón y un día a Salinas y Libertad. Fuimos a comer a restaurantes ricos dos o tres veces para probar una sazón diferente a la del hotel. Y en las noches después del trabajo generalmente nos tomabamos una pilsener bien helada al lado del mar o en un "huequito"(chuzo) en el pueblo. Montamos en bicicleta, hicimos kayak, caminamos por la playa y vimos muchos atardeceres...todos diferentes y hermosos. Y justo ahora que se están celebrando las fiestas del pueblo, nos despedimos del trabajo, de Montañita y su gente bella.
Quiero dedicar esta página a Montañita y su gente. Este lugar tiene algo que te atrapa y te hace quedarte. No es sólo la libertad que se vive en las calles, o la rumba eterna que hay en el pueblo, o las caras extranjeras que cruza uno todas las noches en los bares y restaurantes. Quizá sea la gente que conocimos en el hotel, con la que trabajamos día a día, con la que compartimos rabias y bromas, y a la que no volveremos a ver por algunos años. Fueron menos de dos meses de estar trabajando con ellos, pero su compañía diaria hizo que nuestros días fueran alegres; una broma contínua porque a todo se le sacaba chiste, incluso en los momentos de más estres. Conocimos pocos lugares porque viajamos poco.Queríamos ahorrar más que gastar la plata que ganabamos. Fuimos dos días a Puerto Lopez, una mañana a Olón y un día a Salinas y Libertad. Fuimos a comer a restaurantes ricos dos o tres veces para probar una sazón diferente a la del hotel. Y en las noches después del trabajo generalmente nos tomabamos una pilsener bien helada al lado del mar o en un "huequito"(chuzo) en el pueblo. Montamos en bicicleta, hicimos kayak, caminamos por la playa y vimos muchos atardeceres...todos diferentes y hermosos. Y justo ahora que se están celebrando las fiestas del pueblo, nos despedimos del trabajo, de Montañita y su gente bella.

