Hermitage y fin de viaje
Trip Start
Aug 02, 2010
1
12
Trip End
Aug 13, 2010
Hermitage. Sin duda, una de las pinacotecas más grandes del mundo, y como casi todas las macro-pinacotecas, tiene una gestión muy irregular en lo que se refiere a la organización para el visitante. Acceder al recinto ha sido una epopeya, aunque por culpa de una rusa que se quería colar con todo el morro más bien se ha parecido a una comedia zafia de Paco Martínez Soria en versión rasputín.
Desde hace ya varios viajes, reservo casi todos mis comentarios sobre los cuadros u otras obras de arte sitas en museos o salas de exposiciones a mi cuaderno Moleskin. Y ahí se quedan. El proceso de la duplicación me aburre. Baste aquí decir que con este museo he batido mi récord de permanencia: ¡cinco horazas! Y al final, apenas notaba cansancio. La rabia que me ha dado ha sido ver que todo lo impresionista y post nos lo hemos dejados para el final.
Para la última cena, hemos vuelto al restaurante georgiano de la primera noche. Las cenas con los compañeros de viaje es una de las mejores partes de estas experiencias, casi tan importantes como las vistas que descubres o las fotos que sacas. Al final, el buen contacto humano es lo que marca la diferencia.
Desde hace ya varios viajes, reservo casi todos mis comentarios sobre los cuadros u otras obras de arte sitas en museos o salas de exposiciones a mi cuaderno Moleskin. Y ahí se quedan. El proceso de la duplicación me aburre. Baste aquí decir que con este museo he batido mi récord de permanencia: ¡cinco horazas! Y al final, apenas notaba cansancio. La rabia que me ha dado ha sido ver que todo lo impresionista y post nos lo hemos dejados para el final.
Para la última cena, hemos vuelto al restaurante georgiano de la primera noche. Las cenas con los compañeros de viaje es una de las mejores partes de estas experiencias, casi tan importantes como las vistas que descubres o las fotos que sacas. Al final, el buen contacto humano es lo que marca la diferencia.



