Hospitalidad, Ping pong y el Mar Caspio

Trip Start Nov 01, 2010
1
10
16
Trip End Ongoing


Loading Map
Map your own trip!
Map Options
Show trip route
Hide lines
shadow

Flag of Iran  ,
Friday, December 17, 2010

Estuve dos días más en las montañas, vi el Castillo de Babak, que no era nada especial y estuve tranquilo en las alturas. Mientras bajaba temprano por la mañana de vuelta a Kaleybar, un chaval en moto se paró y se ofreció a llevarme. Tras la temeraria bajada con sus marcadas curvas, siendo tres en la motoreta (la mochila cuenta como alguien), me acercó hasta la estación de buses, aunque no le iba de paso, y estuve allí hasta que que llegó el de Ahar. En un par de horas estaba ya en mi destino, y desde allí se suponía que tendría que coger otro hasta Mesghin-Sahr, pero no hay autobuses en esa dirección. Me acorde de la madre del de la estación de Kaleybar y fui en busca de una alternativa. Al final cogí un savari, que es un taxi compartido que no sale hasta que se llena, asi que es barato, por una hora y pico me costó menos de 2 euros. Entonces me vi tirado en una ciudad caótica y sin saber dónde acampar. Estuve caminando durante un par de horas hasta que pude esconderme entre unos campos. Al anochecer me visitó un zorro precioso y me fui al saco en cuanto todo estuvo oscuro. Al despertarme, pude coger otro savari hasta Ardabil, pero era demasiado fácil y rápido, así que decidí hacer los 85-90 km caminando y haciendo dedo. A las dos horas de marcha me recogió un coche, que me acercó unos 15 km. Dos horas más tarde de camino, otro coche se detuvo y me llevó directo. Además, estuve comiendo en su casa, con su mujer y sus dos hijos ya mayores. Un rato de Pro 4 (Betis de Joaquin contra FCB de Ronaldinho) y me llevó al lugar para tomar el bus a Khal Khal.

No estuve allí hasta que todo estuvo completamente oscuro, despues de 4 o 5 horas de bus (unos 80 centimos). No me costó mucho encontrar donde dormir, estaba en medio de unos bosques, pero no sabía lo que me esperaba. A esa noche la llamo "la noche que casi la palmo de frío". No pude dormir más de media hora seguida en toda la noche. Estaba metido con toda la ropa y los guantes completamente cerrado en un saco de dormir que se supone que resiste hasta no se cuantos grados bajo cero, y cada vez que me despertaba, me sentía completamente en pelotas encima de un bloque de hielo. La noche se extendió hasta el infinito, pero lo peor fue cuando empezó a amanecer. Entonces me di cuenta que la botella de agua se había vuelto una roca de hielo. Quise huir de allí cuanto antes, y el simple hecho de salir del saco, ponerme las botas y desmontar la tienda, fue una de las mayores torturas físicas de mi vida. Fui a comprar pan calentito, me tome un par de tes ardiendo y cogí un bus directo a la playa, a Rasht, en el Mar Caspio.

A los pocos minutos de llegar a Rasht, 4 o 5 horas mas tarde, un hombre me paró y me invitó a comer con un amigo suyo a un garito barato pero muy bueno. Al final estuve con ellos toda la tarde y toda la noche. Me invitaron a la comida y luego fuimos a su club de Ping Pong (uno de ellos era un profesional a nivel de Iran). Y que gran sorpresa cuando llegue allí y me ofrecieron comer mis adorados tatli, por primera vez en este país. Estuve toda la tarde tomando te (aproximadamente un millón de tazas), comiendo dulces, jugando a Ping Pong y hablando con los del club. Por la noche fui a cenar con los dos de la comida y a otro lado a tomar te, sin que me dejaran pagar nada. Uno de ellos me dejó dormir en su casa, y al despertarnos, me invitó a desayunar y me acompañó a coger el bus a Ramsar. Es curioso porque ninguno de los dos era religioso, cosa que en ese momento me sorprendió, pero ahora que llevo mas tiempo aqui, he visto que es mas comun de lo que parece. Especialmente el que me dejó dormir en su casa era lo mas irreverente del mundo (aunque incluso el baja la voz para hablar mal del gobierno o de la religión). En Diciembre se celebra una fiesta religiosa muy importante para Imam Hossein, y ellos me explicaron algo sobre el. Fue muy bueno porque me contaron la siguiente "historia": uno de ellos iba andando por la calle y veia que todo el mundo lloraba, se paró y le preguntó a una mujer que pasaba. Ella le contestó: "Hossein ha muerto, es una tragedia." El contestó: "Oh, ha muerto hoy?" Y ella le explicó que hacia 1400 años de eso. No es una historia real, pero me hizo mucha gracia. Lo unico que me cansaba de aquellos dos personajes era su muchas veces insoportable machismo (algo extremadamente comun, la verdad).

Los siguientes días los he pasado caminando en dirección a Chalus, durmiendo tanto en una preciosa playa, como en un frondoso bosque, como en el arcen de una carretera. Durante todo este tiempo llevaba la mochila con varios quilos de naranjas y mandarinas, pero que por mucho que comiese no conseguía disminuir, ya que a cada dos pasos que daba, alguien me daba mas fruta. Uno de esos días, mientras andaba, me pasó por la cabeza que era raro que no me hubiesen invitado en Iran a fumar nargile (o ḡalyān, que es como llaman aquí a la pipa de agua). Al poco rato, como de costumbre, alguien me llamó y me invitó a tomar un te. Pense quedarme un rato, descansar, y seguir caminando, pero acabe quedandome toda la tarde, hablando con la gente (ninguno sabía ingles), sin parar de tomar te (el mejor del viaje), y para mi sorpresa, sin parar de fumar ḡalyān y de comer datiles. Me hice amigo de uno de los camareros, Ibrahim, de unos 20 o 21 años, que me invitó a cenar a su casa con su familia, a ducharme y a dormir. Luego llegó Rehmen, que si que sabía hablar ingles, que se ofreció a llevarme hasta Abbas Abad en coche, donde el trabaja, y acabe durmiendo en su casa en lugar de la de Ibrahim (despues de "pelearse" para decidir quien sería mi anfitrión. Rehmen, otro anti-gobierno y anti-religión, me estuve explicando muchas cosas de como funciona el sistema en Iran. Con Ibrahim, al acabar de cenar, fui a una ceremonia parte del Muharram (mes que Imam Hossein fue asesinado). La procesión estaba formada por dos filas de 50 hombres cada una (yo entre ellos), golpeandose al unísono el pecho con una o ambas manos, y todas las mujeres separadas, apelotonadas y cabizbajas, detras. Un bafle enorme y un hombre cantando profundamente, ademas, marcando en ritmo, un bombo enorme (Ibrahim era uno de los que lo tocaba, y por un momento quisieron que yo ayudase a llevarlo). Delante de todo, un carro llevando un aparato metalico enorme, que cada tanto tiempo, algun iraní enorme, llevaba sobre los hombros, y hacía algunas piruetas (simples, pero hay que decir que para levantar el aparato que llevaba un solo hombre, necesitaban ser cuatro o cinco). Era curioso porque incluso rodeados de esa atmosfera de seriedad, ibamos caminando en fila y por detras a veces oía a dos hablando y distinguía palabras como "Alex" y "Barcelon" (así los pronuncian). Nunca en mi vida había sido tanto el centro de atención. La ceremonia me pareció interesante, pero por el hecho de pensar que si el tal Hossein esta "mirando desde el cielo" y se ve honrado por tales actos de sacrificio y sumisión, es un grandísimo...
 
Luego volvimos al garito de la tarde y tuvo lugar una complicada conversación entre 20 o 30 personas y yo. Todos mirandome al mismo tiempo, fue agobiante, necesitaba mi independencia de vuelta. Eso si, tambien fue la risa. Me enseñaron una nueva palabra "Khoskaj" (no se escribe asi pero es algo parecido), que es equivalente al peor insulto imaginable. Lo mejor era que se lo dedicaban a Imam Khomeini (hay una foto suya en cada esquina y en cada tienda), que es el que trajo el regimen ultra-conservador de vuelta. Todo el mundo lo odia. Fue muy divertido porque al día siguiente Rehmen llamaba a sus amigos y me hacía hablar con ellos, haciendome concluir con un: "Khomeini Khoskaj". Eso si, me dijo que fuese con cuidado que si decía eso delante de la persona equivocada... (gesto de degollamiento)

Todo esto y muchisimas otras cosas me pasaron en tan solo 10 días, a la vuelta ya contare detalles si a alguien le interesa. Iran es sin duda uno de los lugares mas interesantes en los que he estado, y cada día que paso aquí vivo y aprendo centenares de cosas distintas. Me gusta Iran y su gente. Aunque no podría vivir aquí, porque acabaría muerto, en la carcel, o algo mucho peor, resignandome a uno de los peores sistemas que conozco.

"Lento pero firme, como un caracol, avanzo con mi casa a la espalda, retando al sol." (Esta es mía)
Slideshow

Use this image in your site

Copy and paste this html: