EL NUEVA YORK ASIATICO
Trip Start
Sep 10, 2007
1
13
26
Trip End
Ongoing
A las 18:30 de la tarde estaba entrando por la puerta de un vagón que a la mañana siguiente volvería abrirse para dejarme en otra gran ciudad. No me lo podía creer. Iba a visitar una de las ciudades en este mundo que siempre quise visitar aunque realmente pensaba que ese sueño nunca se haría realidad. Pero mira por donde, a veces los sueños se cumplen. Estaba muy contento y ansioso por lo que no era seguro si podría dormir esa noche.
Me dirigí a mi departamento (1º clase chicos). En él había una china, como no, muy simpática por cierto. El departamento era increíble, dos camas, con luces, aire acondicionado, percheros, y televisión particular. Se veía confortable la cama y la limpieza era algo nunca visto en China. Tal vez si que podría dormir esa noche. Charle un rato con la china. Me contó que era bióloga que debía estudiar todos los nombres de las plantas primero en chino, luego en ingles y por ultimo en latín. Ella preguntó por mis orígenes y mi misón China. Tuvimos una conversación muy amena antes de acostarnos, pero efectivamente yo no dormí por los nervios.
Se abrió la puerta del vagón y amanecía en Shanghai. Un pariente de Binbin me iba a recoger para llevarme al albergue (como si yo no pudiera hacerlo solo, pero Binbin se empeño en ponerme las cosas mas fáciles). Resulto que el primo de Binbin (no hablaba ingles) se confundió de puerta de salida en la estación de tal manera que mientras yo salía por la oeste él me esperaba en la del este. Al cabo de impacientarme un rato dije bueno me voy en taxi. Que se me pasa el día.
Tras varios intentos de timo (que novedad), tome uno y le di la dirección del albergue donde tenia habitación reservada. Eran las siete de la mañana, hacia un día esplendido y auguraba calor. La ciudad tenía un toque arquitectónico muy europeo, los edificios eran altos y la carretera a veces se elevaba en puentes que alcanzaban una altura de incluso cinco pisos. Parecía volar entre altos edificios. A través del parabrisas al final de la calle en el horizonte divisé uno de los edificios mas emblemáticos de mundo el Jin Mao Tower y junto a el estaba el todavía inacabado World Financial Center de Shanghai. Esa imagen me impresionó y se quedo grabada en mi retina. Soy un fanático de los rascacielos.
El taxista me dejo en la puerta del albergue. Me acerqué al mostrador para hacer el cheking. La recepcionista en un fluente ingles me pidió el pasaporte. El tiempo se paralizo por un instante que me pareció eterno. No tenía el pasaporte. Mi pasaporte estaba en la comisaría de Liaocheng para tramitar mi permiso de residencia como estudiante. Le conté a la señorita todo el rollo, sobre que era estudiante, que el pasaporte estaba en la policía, que no tenia donde quedarme a dormir y que por favor hiciera una excepción conmigo.
- Lo siento pero no puede registrarse en el hostal si no tiene pasaporte. Ya nos ha sucedido la misma situación varias veces y no se realizo ningún chenking sin pasaporte. Comprenderá que no puedo hacer con usted ninguna excepción. Además puede suponer para el hostal un problema si las autoridades solicitan el registro de los clientes. Lo siento mucho pero no puede quedarse en el hostal.- explico la recepcionista educadamente.
Esas palabras me sentaron como un jarro de agua fría. Volví a intentar un contraataque mostrando pena (pobrecito niño, ¿iba a dormir en la calle?) pero a la recepcionista no pareció importarle. Varias ideas se me vinieron a la cabeza.
Plan a) Intentar que me registren con una fotocopia de mi pasaporte.
Plan b) Dormir en casa del primo de Binbin en otra ciudad a una hora de Shanghai.
Plan c) Cogerme un tren de vuelta a Liaocheng.
Plan d) Mendigar y dormir en la calle. Y que sea lo que dios quiera.
Acercándome de nuevo a la señorita le pregunté. – ¿Sería posible un registro con una fotocopia de mi pasaporte?-
-Sí, no hay problema - Me informó educadamente.
-Ok, déme el número de fax que en cinco minutos tiene una fotocopia de mi pasaporte en su bandeja. – Solicite deseperadamente.
Ahora tenía que llamar a la universidad para que me enviaran la fotocopia y todo listo. Pero mi teléfono no funcionaba, pertenecía a otra provincia y no podía llamar. Salí a la calle en busca de una tarjeta nueva de sim. La compre y la puse en mi teléfono. Llamo a la universidad. Mierda. Es la semana de vacaciones, la universidad esta cerrada. De Guatemala a guatepeor.
Llamé al teléfono personal de mi coordinador, a pesar de que era improbable que respondiera lo intente. No había manera. Eran las ocho y media de la mañana y yo
sin dormir. Lo intente con Mirella, para que intentara localizar a mi profesor pero la niña tampoco respondía seguramente dormida (normal siendo vacaciones). Mi cabreo aumentaba por momentos. Y las chicas de recepción se limitaban a decirme que todo iba a salir bien, frase que todavía crispaba más mis nervios. Seguí llamando alternativamente a los dos números.
Así hasta que dieron las nueve y cuarto de la mañana. No pude mas y como un niño pequeño llame a Binbin para que me ayudara a solucionar esta movida. (Se iba a poner de los nervios). Respondió a mi llamada y le expliqué la situación. Al final resultó que quien se tenía que calmar era ella.
-No te preocupes Binbin “todo va a salir bien” – Intentando serenarla por mi parte.
Voy llamar a primo para que te recoja y te vayas a su casa - Concluyo ella.
Sabía que tras sus palabras, todo estaba solucionado y dormiría esa noche, pero no desistí de mi intento por quedarme en el albergue así que seguí llamando a mi coordinador y a Mirella.
Por fin el coordinador cogió el teléfono. Volví a explicar el suceso. Me hecho la bronca por viajar sin pasaporte. El no estaba en Liaocheng así que ¿sabéis a quien mando a la oficina para enviar el fax? A mí querido profesor Lilidong.
Después de unos 15 minutos las recepcionistas estaban al teléfono con él. Las pobres se desquiciaron con Lilidong porque primero no sabía como usar el fax y les pedía instrucciones de uso del aparato (y eso que es fácil, marcar y enviar). Segundo, solo enviaba una y otra vez el visado y tan solo necesitaban la hoja del pasaporte con mis datos. Yo no podía hablar con el porque no entendía ingles. Mi vida estaba en manos de ese señor, que aunque le pone mucho empeño en todo lo que hace lo único que consigue es empeorar las cosas. En esos instantes entro por la puerta el primo de Binbin. Era mi única esperanza. Muy amablemente me saludo en chino y me estrecho la mano, seguidamente hablo con las chicas del hostal y pidió el teléfono de Lilidong. Yo no podía mas, allí deje todo y me fui al bar del hostal a tomarme una cerveza para calmarme un poco.
Al cabo de unos 20 minutos apareció el primo con una hoja de fax donde estaba la primera página del pasaporte impresa con todos mis datos que había enviado Lilidong a un cyber cercano al hostal y la puso encima de la barra. Gracias, gracias, gracias. Se tomo una cerveza conmigo mientras usamos a la camarera de traductora. Me volvió a estrechar la mano y se marcho. Estaba claro que existían los ángeles y uno de ellos se llama Binbin.
Bienvenido al hostal fue lo que oí después de hacer el puñetero cheking.
El reloj marcaba las once de la mañana cuando salía por la puerta de “mi hostal” recién duchado y ansioso por ver Shanghai.
Casualmente mi hostal estaba localizado en uno de los barrios más carismáticos de la ciudad, podría considerarse como el centro de la ciudad. Yo tenía en mi mente una imagen de la bahía de Shanghai con los rascacielos al otro lado. Fui en busca de esa imagen para verla en vivo. A unas tres calles de mi hostal di con ella. El río se extendía delante mía y en la otra orilla, se mostraban imponentes los tres rascacielos mas representativos del skyline de la metrópoli. El edificio de la perla (la antena de televisión mas alta del mundo) y un poco mas a su derecha los otros dos edificios que ví desde el taxi. Tome unas fotos y me propuse cruzar al otro lado.
Había un túnel muy iluminado por el cual podías cruzar por debajo del rió sentado en unas cabinas para turistas.
Cuando salí del túnel en la otra orilla estaba a los pies del edificio de la perla. Estuve paseando por los parques que por allí había y disfrutando del sol antes de dirigirme al Jin Mao Tower. De repente tuve la sensación de que no estaba en china, esa calle podía ser perfectamente cualquier otra calle en Nueva York o Chicago, era totalmente occidental sin ninguna señal que me recordara a Asia exceptuando los caracteres chinos y los habitantes claro esta.
Alguien me contó un secreto. (Pregunta por el hotel, toma el ascensor hasta la planta 54, cambias de ascensor y subes a la 56. Allí te tomas una copa en el hotel y disfrutas de las vistas). Eso es lo que hice, pregunte al portero por el hotel y me indico los ascensores, sube hasta la planta 56 y allí, fui al restaurante. Estaba cerrado eran las dos y media. Entonces fui al Lobby del hotel donde había un pequeño bar con mesitas. Me senté en una de ellas con cautela, mostrando cierto desden y soberbia de “no me importa nada de todo este lujo” aunque por dentro me derretía. Pedí un bloody mary que estaba malísimo por cierto y me quede sentado mirando hacia el techo hipnotizado. Había un hueco de 30 plantas sobre mi cabeza dibujando un circulo hasta el infinito techo, y a los costados desfilaban los pasillos de las habitaciones del hotel (250€ noche) Por curiosidad mire la carta de vinos (un rivera del Duero 299€).
Tras acabar la bebida, bajé de nuevo al sótano para coger el ascensor que me subiría a la planta del observatorio. Se abrió la puerta del ascensor. Estaba en el piso 88 (89 en Europa) en el quinto edificio más alto del mundo, el cual fue acabado en 1998 con 420 metros de altura. Las vistas eran increíbles e interminables. Abajo había una ciudad que bullía. Junto al edificio a unos escasos 50 metros estaba el majestuoso Financial World Center. Esta mole también tenia cifras numéricas que hablaban por si solas. Las obras concluirían en 2008 marcando un nuevo record de altura con 492 m y 101 plantas. Será el edifico con la planta mas alta del mundo, no por mucho tiempo ya que será desbancado por el Burj Dubai con 820 metros en 2008, que a su vez en 2010 será superado también por Al Burj en Dubai con 1050 metros de altura. Shanghai era una ciudad repleta de colmenas que cubrían el horizonte, y todavía estaba inacabada. Se veían cientos de grúas que trabajaban sin descanso por levantar mas torres ansiosas por acariciar las nubes. Una hora más estuve en el observatorio tomando fotos, y degustando aquella inolvidable vista.
Cuando acabe, baje de nuevo y puse los pies sobre tierra firme. Me dirigí a un restaurante donde gracias a dios tenían el menú en ingles y llené mi hambriento estomago. Una siesta y un poco de marcha por las calles de Shanghai antes de concluir mi día.
Al día siguiente aparte del turismo urbano fui a conocer la parte de la Asia antigua que tenia la ciudad. Fuí a Yu garden. Un barrio con arquitectura oriental. Los edificios eran preciosos y estaban construidos con gran detalle. Lo único que estropeaba todo aquello era la gran concertación de seres humanos que se encontraban allí. Era horrible, (los San Fermines son un almuerzo comparado con eso). Miles de personas, vendedores, turistas, grupos, vagabundos. Una gran ensalada humana. Y los edificios a pesar de que eran de gran belleza por fuera en su interior se habían rendido al consumismo convirtiéndose en centros comerciales, restaurantes de comida rápida y boutiques de bajo prestigio. Al cabo de una hora quería salir de allí, a respirar aire. Pero tenia que visitar el Jardín asiático que había en el centro del complejo. Una vez dentro todo cambio (hay que ver lo convenientes que pueden llegar a ser 4€ de entrada en una atracción turística) ya no había concentración, ni olores, ni ruidos y mucho menos pesados vendedores. Los jardines eran paz y sosiego. Caminé entre sus cientos de puertas y laberínticas sendas hasta haberlo visitado y tomado las suficientes fotos. Tras la visita, mi estomago se dio por vencido y me rendí al consumismo para entrar en un buffet libre chino. No se lo que comí, pero no me importó.
El día concluyo con otra siesta y una visita nocturna por la calle más comercial de Asia, donde encontraba toda clase de tiendas adornadas con llamativos luminosos, que distraían tu atención de cualquier objetivo previo. Cené en un Pizza Hut antes de dormir.
El día siguiente fue mas tranquilo, visite People´s squere (centro de la ciudad). Y poco mas porque tenia un viaje a Liacheng de catorce horas con trasbordo en Jinan y dos horas de autobús después.
Me dirigí a mi departamento (1º clase chicos). En él había una china, como no, muy simpática por cierto. El departamento era increíble, dos camas, con luces, aire acondicionado, percheros, y televisión particular. Se veía confortable la cama y la limpieza era algo nunca visto en China. Tal vez si que podría dormir esa noche. Charle un rato con la china. Me contó que era bióloga que debía estudiar todos los nombres de las plantas primero en chino, luego en ingles y por ultimo en latín. Ella preguntó por mis orígenes y mi misón China. Tuvimos una conversación muy amena antes de acostarnos, pero efectivamente yo no dormí por los nervios.
Se abrió la puerta del vagón y amanecía en Shanghai. Un pariente de Binbin me iba a recoger para llevarme al albergue (como si yo no pudiera hacerlo solo, pero Binbin se empeño en ponerme las cosas mas fáciles). Resulto que el primo de Binbin (no hablaba ingles) se confundió de puerta de salida en la estación de tal manera que mientras yo salía por la oeste él me esperaba en la del este. Al cabo de impacientarme un rato dije bueno me voy en taxi. Que se me pasa el día.
Tras varios intentos de timo (que novedad), tome uno y le di la dirección del albergue donde tenia habitación reservada. Eran las siete de la mañana, hacia un día esplendido y auguraba calor. La ciudad tenía un toque arquitectónico muy europeo, los edificios eran altos y la carretera a veces se elevaba en puentes que alcanzaban una altura de incluso cinco pisos. Parecía volar entre altos edificios. A través del parabrisas al final de la calle en el horizonte divisé uno de los edificios mas emblemáticos de mundo el Jin Mao Tower y junto a el estaba el todavía inacabado World Financial Center de Shanghai. Esa imagen me impresionó y se quedo grabada en mi retina. Soy un fanático de los rascacielos.
El taxista me dejo en la puerta del albergue. Me acerqué al mostrador para hacer el cheking. La recepcionista en un fluente ingles me pidió el pasaporte. El tiempo se paralizo por un instante que me pareció eterno. No tenía el pasaporte. Mi pasaporte estaba en la comisaría de Liaocheng para tramitar mi permiso de residencia como estudiante. Le conté a la señorita todo el rollo, sobre que era estudiante, que el pasaporte estaba en la policía, que no tenia donde quedarme a dormir y que por favor hiciera una excepción conmigo.
- Lo siento pero no puede registrarse en el hostal si no tiene pasaporte. Ya nos ha sucedido la misma situación varias veces y no se realizo ningún chenking sin pasaporte. Comprenderá que no puedo hacer con usted ninguna excepción. Además puede suponer para el hostal un problema si las autoridades solicitan el registro de los clientes. Lo siento mucho pero no puede quedarse en el hostal.- explico la recepcionista educadamente.
Esas palabras me sentaron como un jarro de agua fría. Volví a intentar un contraataque mostrando pena (pobrecito niño, ¿iba a dormir en la calle?) pero a la recepcionista no pareció importarle. Varias ideas se me vinieron a la cabeza.
Plan a) Intentar que me registren con una fotocopia de mi pasaporte.
Plan b) Dormir en casa del primo de Binbin en otra ciudad a una hora de Shanghai.
Plan c) Cogerme un tren de vuelta a Liaocheng.
Plan d) Mendigar y dormir en la calle. Y que sea lo que dios quiera.
Acercándome de nuevo a la señorita le pregunté. – ¿Sería posible un registro con una fotocopia de mi pasaporte?-
-Sí, no hay problema - Me informó educadamente.
-Ok, déme el número de fax que en cinco minutos tiene una fotocopia de mi pasaporte en su bandeja. – Solicite deseperadamente.
Ahora tenía que llamar a la universidad para que me enviaran la fotocopia y todo listo. Pero mi teléfono no funcionaba, pertenecía a otra provincia y no podía llamar. Salí a la calle en busca de una tarjeta nueva de sim. La compre y la puse en mi teléfono. Llamo a la universidad. Mierda. Es la semana de vacaciones, la universidad esta cerrada. De Guatemala a guatepeor.
Llamé al teléfono personal de mi coordinador, a pesar de que era improbable que respondiera lo intente. No había manera. Eran las ocho y media de la mañana y yo
sin dormir. Lo intente con Mirella, para que intentara localizar a mi profesor pero la niña tampoco respondía seguramente dormida (normal siendo vacaciones). Mi cabreo aumentaba por momentos. Y las chicas de recepción se limitaban a decirme que todo iba a salir bien, frase que todavía crispaba más mis nervios. Seguí llamando alternativamente a los dos números.
Así hasta que dieron las nueve y cuarto de la mañana. No pude mas y como un niño pequeño llame a Binbin para que me ayudara a solucionar esta movida. (Se iba a poner de los nervios). Respondió a mi llamada y le expliqué la situación. Al final resultó que quien se tenía que calmar era ella.
-No te preocupes Binbin “todo va a salir bien” – Intentando serenarla por mi parte.
Voy llamar a primo para que te recoja y te vayas a su casa - Concluyo ella.
Sabía que tras sus palabras, todo estaba solucionado y dormiría esa noche, pero no desistí de mi intento por quedarme en el albergue así que seguí llamando a mi coordinador y a Mirella.
Por fin el coordinador cogió el teléfono. Volví a explicar el suceso. Me hecho la bronca por viajar sin pasaporte. El no estaba en Liaocheng así que ¿sabéis a quien mando a la oficina para enviar el fax? A mí querido profesor Lilidong.
Después de unos 15 minutos las recepcionistas estaban al teléfono con él. Las pobres se desquiciaron con Lilidong porque primero no sabía como usar el fax y les pedía instrucciones de uso del aparato (y eso que es fácil, marcar y enviar). Segundo, solo enviaba una y otra vez el visado y tan solo necesitaban la hoja del pasaporte con mis datos. Yo no podía hablar con el porque no entendía ingles. Mi vida estaba en manos de ese señor, que aunque le pone mucho empeño en todo lo que hace lo único que consigue es empeorar las cosas. En esos instantes entro por la puerta el primo de Binbin. Era mi única esperanza. Muy amablemente me saludo en chino y me estrecho la mano, seguidamente hablo con las chicas del hostal y pidió el teléfono de Lilidong. Yo no podía mas, allí deje todo y me fui al bar del hostal a tomarme una cerveza para calmarme un poco.
Al cabo de unos 20 minutos apareció el primo con una hoja de fax donde estaba la primera página del pasaporte impresa con todos mis datos que había enviado Lilidong a un cyber cercano al hostal y la puso encima de la barra. Gracias, gracias, gracias. Se tomo una cerveza conmigo mientras usamos a la camarera de traductora. Me volvió a estrechar la mano y se marcho. Estaba claro que existían los ángeles y uno de ellos se llama Binbin.
Bienvenido al hostal fue lo que oí después de hacer el puñetero cheking.
El reloj marcaba las once de la mañana cuando salía por la puerta de “mi hostal” recién duchado y ansioso por ver Shanghai.
Casualmente mi hostal estaba localizado en uno de los barrios más carismáticos de la ciudad, podría considerarse como el centro de la ciudad. Yo tenía en mi mente una imagen de la bahía de Shanghai con los rascacielos al otro lado. Fui en busca de esa imagen para verla en vivo. A unas tres calles de mi hostal di con ella. El río se extendía delante mía y en la otra orilla, se mostraban imponentes los tres rascacielos mas representativos del skyline de la metrópoli. El edificio de la perla (la antena de televisión mas alta del mundo) y un poco mas a su derecha los otros dos edificios que ví desde el taxi. Tome unas fotos y me propuse cruzar al otro lado.
Había un túnel muy iluminado por el cual podías cruzar por debajo del rió sentado en unas cabinas para turistas.
Cuando salí del túnel en la otra orilla estaba a los pies del edificio de la perla. Estuve paseando por los parques que por allí había y disfrutando del sol antes de dirigirme al Jin Mao Tower. De repente tuve la sensación de que no estaba en china, esa calle podía ser perfectamente cualquier otra calle en Nueva York o Chicago, era totalmente occidental sin ninguna señal que me recordara a Asia exceptuando los caracteres chinos y los habitantes claro esta.
Alguien me contó un secreto. (Pregunta por el hotel, toma el ascensor hasta la planta 54, cambias de ascensor y subes a la 56. Allí te tomas una copa en el hotel y disfrutas de las vistas). Eso es lo que hice, pregunte al portero por el hotel y me indico los ascensores, sube hasta la planta 56 y allí, fui al restaurante. Estaba cerrado eran las dos y media. Entonces fui al Lobby del hotel donde había un pequeño bar con mesitas. Me senté en una de ellas con cautela, mostrando cierto desden y soberbia de “no me importa nada de todo este lujo” aunque por dentro me derretía. Pedí un bloody mary que estaba malísimo por cierto y me quede sentado mirando hacia el techo hipnotizado. Había un hueco de 30 plantas sobre mi cabeza dibujando un circulo hasta el infinito techo, y a los costados desfilaban los pasillos de las habitaciones del hotel (250€ noche) Por curiosidad mire la carta de vinos (un rivera del Duero 299€).
Tras acabar la bebida, bajé de nuevo al sótano para coger el ascensor que me subiría a la planta del observatorio. Se abrió la puerta del ascensor. Estaba en el piso 88 (89 en Europa) en el quinto edificio más alto del mundo, el cual fue acabado en 1998 con 420 metros de altura. Las vistas eran increíbles e interminables. Abajo había una ciudad que bullía. Junto al edificio a unos escasos 50 metros estaba el majestuoso Financial World Center. Esta mole también tenia cifras numéricas que hablaban por si solas. Las obras concluirían en 2008 marcando un nuevo record de altura con 492 m y 101 plantas. Será el edifico con la planta mas alta del mundo, no por mucho tiempo ya que será desbancado por el Burj Dubai con 820 metros en 2008, que a su vez en 2010 será superado también por Al Burj en Dubai con 1050 metros de altura. Shanghai era una ciudad repleta de colmenas que cubrían el horizonte, y todavía estaba inacabada. Se veían cientos de grúas que trabajaban sin descanso por levantar mas torres ansiosas por acariciar las nubes. Una hora más estuve en el observatorio tomando fotos, y degustando aquella inolvidable vista.
Cuando acabe, baje de nuevo y puse los pies sobre tierra firme. Me dirigí a un restaurante donde gracias a dios tenían el menú en ingles y llené mi hambriento estomago. Una siesta y un poco de marcha por las calles de Shanghai antes de concluir mi día.
Al día siguiente aparte del turismo urbano fui a conocer la parte de la Asia antigua que tenia la ciudad. Fuí a Yu garden. Un barrio con arquitectura oriental. Los edificios eran preciosos y estaban construidos con gran detalle. Lo único que estropeaba todo aquello era la gran concertación de seres humanos que se encontraban allí. Era horrible, (los San Fermines son un almuerzo comparado con eso). Miles de personas, vendedores, turistas, grupos, vagabundos. Una gran ensalada humana. Y los edificios a pesar de que eran de gran belleza por fuera en su interior se habían rendido al consumismo convirtiéndose en centros comerciales, restaurantes de comida rápida y boutiques de bajo prestigio. Al cabo de una hora quería salir de allí, a respirar aire. Pero tenia que visitar el Jardín asiático que había en el centro del complejo. Una vez dentro todo cambio (hay que ver lo convenientes que pueden llegar a ser 4€ de entrada en una atracción turística) ya no había concentración, ni olores, ni ruidos y mucho menos pesados vendedores. Los jardines eran paz y sosiego. Caminé entre sus cientos de puertas y laberínticas sendas hasta haberlo visitado y tomado las suficientes fotos. Tras la visita, mi estomago se dio por vencido y me rendí al consumismo para entrar en un buffet libre chino. No se lo que comí, pero no me importó.
El día concluyo con otra siesta y una visita nocturna por la calle más comercial de Asia, donde encontraba toda clase de tiendas adornadas con llamativos luminosos, que distraían tu atención de cualquier objetivo previo. Cené en un Pizza Hut antes de dormir.
El día siguiente fue mas tranquilo, visite People´s squere (centro de la ciudad). Y poco mas porque tenia un viaje a Liacheng de catorce horas con trasbordo en Jinan y dos horas de autobús después.



Comments
que envidia!!
ay hermano mío, que bien te lo estás pasando.
De verdad que tus fotos son increibles y lo que cuentas más. Me ha encantado eso que has dicho de que estuviste en un hotelazo y tú como si lo hicieras todos los fines de semana, tan tranquilo...jejeje! muy propio de ti!
Lástima que no pueda ir a verte...pero bueno, volveremos juntos para que me lo enseñes, ok?
Yo en trámites para irme a Ghana...África...Accra...ya te contaré.
Besicos!!!