TOMANDO EL CENTRO DE LIAOCHENG

Trip Start Sep 10, 2007
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Trip End Ongoing


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LIAOCHENG UNIVERSITY

Flag of China  ,
Friday, November 23, 2007

TOMANDO EL CENTRO DE LIAOCHENG


Tal y como fue el primer día de rodaje fueron sucediéndose el resto de los siguientes. Todo salía según lo planeado pero también siempre dejábamos acampar a la improvisación. Es cierto que teníamos un guión que por supuesto respetábamos pero una vez nos encontrábamos en la localización de la toma, con la luz, el frió, la cámara, y chinos, muchos chinos por todos los sitios que no podíamos dominar hacia inevitable que esa improvisación nos sacara de algún atasco.

Nos pasaron miles de anécdotas mientras grabábamos la película. El segundo día de rodaje tal vez fue el más rápido y también el más espectacular.

La escena se desarrollaba en el centro de la ciudad, en plena Plaza del Castillo de Liaocheng. Una gran plaza con todos centros los comerciales y tiendas de ropa, por consiguiente cientos de consumidores, hombres de negocios, coches, bicicletas, taxis. La ciudad bullía. Era un día soleado y agradable.

Mirella estaba lista, sus taconazos rojos, su mini vestido negro en pleno invierno chino y su fucsia melena. Para ser sinceros todo ese look era de bastante putón. Imaginaros si veis a alguien así por la calle. Evidentemente pues os fijaríais con cierto detenimiento. Imaginaros ahora que esto es en el centro de una ciudad china y muy rural, el impacto que iba a provocar en los viandantes iba a ser mucho mayor. Tanto fue así que al final, se congrego un grupo de unas cien personas cotilleando el porqué de nuestro humilde despliegue.

Julia (Mirella) salía del taxi ansiosa por comprar y se dedicaba a entrar en todas y cada una de las tiendas de la plaza, mientras tanto yo la grababa desde un lado. Jane y Jessie estaban detrás mía evitando su aparición en el objetivo. Mirella entraba en una tienda y al cabo de unos segundos aparecía con una bolsa más, como si acabara de comprar. Mientras tanto sin apenas darnos cuenta, las personas que por allí estaban miraban curiosas y con incertidumbre se acercaban cada vez mas. De tanto en tanto realizaba un corte en la escenas para volverla a repetir o bien para modificar su planteamiento, era entonces cuando nos percatábamos de la cantidad de personas que estaban observando. Yo no podía evitar echarme a reír y Mirella tampoco.

Sabia que ese numero de personas poco a poco iba a convertirse en un numero mayor y aquello podría incluso estropear la escena, había que realizar con agilidad la sesión.

-Venga Mirella, vamos a ir rápido para molestar lo menos posible y no llamar demasiado la atención. – Apunte.

Sugerí a Jane que tomara fotos de la situación, de nosotros rodando y de los imprevisibles espectadores.

Hubo un momento que Mirella tenía que pasar por delante de unos coches pero al fondo de la imagen había congregado una hilera de personas mirándonos. Evidentemente había que hacer desaparecer a todas aquellas personas del encuadre. ¿Y como leches digo en chino “por favor apártense de ahí”?

Una vez mas riendome de la salerosa situación que a menudo vivo en este pais, levante la mano y a la vez que la agitaba de izquierda a derecha, les grite en castellano. ¡¡¡¡POR FAVOR, VAYANSE, SI ME QUERES IRSE!!!! (Cual Lolita Flores despachando a los periodistas de la capilla el día de su boda). Total ni aunque lo hubiera dicho en chino me iban a entender así que como si hubiera dicho “camarero una de mero” el objetivo de que se apartaran de la trayectoria de la imagen fue todo un éxito. El grupo de personas entendió mis indicaciones, al instante reaccionaron como si recibieran una orden de un coronel militar, saliendo corriendo despavoridos en todas direcciones.

Así pues continuamos con nuestro intrépido rodaje. Seguíamos entrando de tienda en tienda con la cámara en mano y Mirella interpretando su papel, sin permiso alguno e interrupciones por parte de ningún responsable de cada local.

La siguiente escena sucedía justo al otro lado de la calle y se daba el primer dialogo del corto. Mirella tenia un dialogo con Jessie quien interpretaba el papel de una chica china dando indicaciones a Julia. La acera estaba mucho mas despejada, no demasiadas personas caminando, jardineros trabajando y el carril bici junto a la calzada, a pesar de que estaba siendo muy transitado por biciclos casi nadie se percataba de nuestra procedencia.

La escena del dialogo debía ser repetida por lo menos tres veces, (inconvenientes de tener un limitado presupuesto y pocos medios técnicos.) para tener diferentes puntos de vista, evitar errores y así poder hacer una limpia edición en el corte del film.

Todo sucedía según lo previsto, Mire y Jessie interpretaban su papel, yo les grababa y Jane tomaba alguna que otra instantánea del momento. Los ciclistas no prestaban demasiada atención a lo que sucedía aunque algunos se mostraban más curiosos apartando la vista de la carretera.

Al cabo de varios instantes alrededor nuestra se habían arremolinado policías, jardineros, amas de casa y algún que otro curioso mas formando un circulo y nosotros en medio. Aquello no podía seguir así, allí no había quien trabajase.

- No puedo estar grabando una escena y que aparezcan espectadores en la imagen. – Me dije a mi mismo.
Lo que en un momento pudo ser divertido y anecdótico se estaba convirtiendo en todo un inconveniente molesto. Decidí dar un descanso a las chicas, que Mirella se quitara la peluca y poder así pasar mas desapercibidos ante los curiosos.

Una vez ya la zona había recobrado su ritmo normal volvimos a grabar. No nos faltaba nada simplemente un solo corte, en el que Julia montaba en la bicicleta y se unía a las personas que circulaban por la calzada de ciclos. Todo iba bien, Julia pedaleaba yo grababa la escena y de repente… a unos cincuenta metros detrás mía se oyó un golpe bastante fuerte. Un crash como un choque de algo contundente contra un árbol, la vaya o cualquier cosa. Mirella había visto el accidente lo sucedido y su cara lo decía todo. Yo sujetando la cámara con mis manos temía darme la vuelta y encontrarme la escena que todos nos estamos imaginando. Finalmente me di la vuelta y mis incrédulos ojos vieron lo que viene a ser un accidente de moto y bici. Una pequeña scooter de batería estaba tumbada en el suelo con muchas de sus piezas por el suelo despedazadas. Una señora sentada y un joven asistiéndola. El otro participe del golpe fue un señor que llevaba una bici de batería pero el señor no tenia nada aunque el vehiculo también permanecía tumbado en el suelo. Parecía no haber heridos y había sido un susto. Pronto llego la policía.

Lo mas vergonzoso era que la señora sentada en el suelo nos señaló a nosotros con su largo y estirado brazo el cual me pareció mucho mas largo de lo normal, tal vez por mi sentimiento de culpa. Sin embargo no fuimos nosotros quienes interferimos en la carretera ni quienes apartamos la mirada de delante mientras conducía esa señora.

Mirella se quito la peluca y yo dije: - Nosotros nos somos responsables de ese accidente, la señora esta siendo atendida y parece que esta bien, acabemos la escena y largue monos de aquí.-

Dicho y hecho. Rodamos el último corte, cogimos un taxi y fuimos al restaurante habitual donde solíamos comer. Corrimos como alma que lleva el diablo.

En la comida hablamos del incidente, de cómo se desarrollarían las próximas escenas que faltaban por rodar. Concretamente había una que nos daba bastantes quebraderos de cabeza. Una escena en el interior de la discoteca donde solíamos ir después de cantar en el karaoke algún que otro sábado. ¿Cómo íbamos a conseguir permiso para rodar allí dentro y que Mirella interpretara su papel? Además la discoteca estaba protegida con un alto grado de seguridad, guardas y detector de metales, algo desmesurado para una local tan sencillo. Aunque todavía faltaban unos días para el sábado.

Los próximos días rodamos escenas en interiores, concretamente en el apartamento de las chicas y en la habitación de Mirella.

También se rodaron escenas en el restaurante de la universidad con el permiso de los dueños.

El jueves llego con su rutina de siempre, las clases, comer y después rodar. Este jueves volvíamos a salir a la calle, a una zona bastante concurrida también. El KFC de Liaocheng. Debíamos grabar una escena en la que Julia aparecía tirada en el suelo y mantenía una conversación por teléfono. Parecía muy sencillo, pero necesitábamos la ayuda de alguien que hablara chino e ingles, en el caso de que hubiera que hablar con algún responsable del restaurante de comida rápida.

Jessie no estaba así que pedimos ayuda a Miss Ciaopin. Profesora particular de Jane y profesora de Mirella y mía. Señora particular donde las haya, tan particular era que bien podía ser señora y esposa de Mr Lilidong para así formar la pareja mas variopinta que jamás hubiera visto. Aunque ya os contare en mayor profundidad anécdotas de la señorita. Ella nos acompaño toda ilusionada e igual de curiosa que el resto de sus compatriotas sobre nuestra película, le parecía apasionante que estuviéramos grabando algo en su ciudad y se mostró muy colaboradora. Digamos que es una señora que disfruta con los pequeños momentos que le ofrece cada día. Es asombros lo cómoda que vive en su mundo, tal y como el anuncio de compresas evax dice “se siente bien, se siente feliz de ser mujer”. Yo me asombré de lo que puede llegar a flipar alguien de una cosa tan sencilla como grabar una secuencia con una simple cámara de video.

- Julio tengo negocios para ti- Me comento Ciaopin cuando acabamos de rodar, Dándome a entender que tenia algo entre manos que pronto sabríamos de que se trataba.
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