¿QUE TENEMOS HOY DE PRIMERO?

Trip Start Sep 10, 2007
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Flag of China  ,
Saturday, September 15, 2007

Ya era jueves, el día comenzó soleado a las seis y media de la mañana como todos los días. Pero ese venia con sorpresa incluida. Llegue tarde claro está, como en mi es común y la clase había empezado. Abrí la puerta, y entre los estudiantes que hay habitualmente vi dos negros. Quiero decir dos personas de raza negra. Vaya, que bien, el club de la rusa, la sueca y el españolito se amplia para acoger a dos tanzanos. Sus nombres son Juma y Nelly. Yo muy contento les dedique una sonrisa. Ellos también me dieron la bienvenida con otra en respuesta a la mía. Supongo que para ellos como para mi también suponía una cierta alegría aumentar el numero de personas occidentales.

Y en los ojos de mi querido profesor Lilidon, también se reflejo en su cara tener dos estudiantes más, especialmente tan diferentes. Incluso hubo un momento en la clase que en su reducido inglés dijo una frase que venia a ser algo así como:

- ¡¡¡ Que bonito tener personas de varias razas y culturas!!!!

Lilidon era feliz con su vocación de docencia y con alumnos tan diferentes hambrientos de conocimiento. Pero volviendo a la realidad, seguía siendo muy difícil llegar a pronunciar la fonética china. Aunque seguíamos intentándolo.

Parecía que las cosas mejoraban por momento. Había logrado poner una lavadora. Conseguía comer con cierta soltura usando los palillos. Había encontrado mi plato favorito en China (tortilla de tomate). Tenía una bici. Y ahora llegaba sangre fresca con la que poder relacionarnos. No había sido admitido en ninguna universidad en Pekín lo que significaba que me quedaba los próximos meses en Liaocheng. Tal vez no era tan bullicioso y divertido como Pekín pero por lo menos era más barato y tranquilo. Que después de haber estado viviendo en ciudades grandes los dos últimos años, de aquí para allá, con metros, trenes y aviones también me apetecía disfrutar un poco de la cierta tranquilidad que un pueblo tiene. Aunque una cosa os voy a decir, la tranquilidad la tengo entre semana porque en cuanto llega el fin de semana vuelo a Pekín o a cualquier sitio para saciar mi mono de ciudad. Y el próximo fin de semana había planeado unos cuantos días de ciudad ya que tenia una semana de vacaciones debido a la semana nacional de China.

Después de charlar un poco con los Tanzanos me fui para casa y me conecte al msn donde me encontré a Binbin.

Binbin dice:

Hola Julio, he estado en la universidad en la que yo estudie y te he conseguido una plaza. He estado hablando con administración y me han dicho que no podías porque era tarde, pero les comente que yo estudié allí y que conocía a muchos profesores. También les conté en la situación en la que tu te encontrabas y al final han decidido darte una oportunidad y te ofrecen una plaza para aprender chino y algunas clases de economía en inglés.

Julio dice:
Que fuerte!!!! Que bien, no me lo puedo creer, has conseguido una plaza para mí. Significa que puedo mudarme a Pekín!!!!

(En ese momento, pensé que aunque comenzaba a encontrarme mas a gusto en Liaocheng, ahora mas que nunca tenia la posibilidad de mudarme, estudiar en otra universidad donde encontrar mas occidentales, y disfrutar de las cosas que me puede ofrecer una macro ciudad como Pekín.) Sinceramente me apetecía, intentarlo. Sí, voy a intentarlo, voy a ir a Pekín a estudiar. Pero antes me hacia falta, dar un paso muy muy importante que sin él de nada servia la plaza en esa universidad.

Julio dice:

Ok Binbin, vamos a intentarlo, pero primero voy a ponerme en contacto con la jefa de relaciones exteriores de mi universidad y solicitarle permiso para hacer este cambio.

Binbin dice:

Vale pero hazlo rápido, porque el lunes después de las vacaciones deberías estar aquí comenzando las clases y hoy ya es jueves.



Dicho y hecho, preparé un mail contando a Susana todo lo que tenía entre manos. Supongo que no seria gran problema para la Universidad Publica de Navarra hacer este cambio, sino todo lo contrario. Podrían establecer relaciones con la universidad de Pekín y conseguir otro acuerdo de estudios. Eso desde luego seria mucho mejor que la plaza de Liaocheng y más acorde con los objetivos de un intercambio de estudiantes entre universidades. Tan solo cabía esperar la respuesta de Susana, que seguramente la obtendría al día siguiente.

El resto del día continuo normal. Comida una siestita y después de compras con mi bicicleta. Me fui al supermercado, pero no al que iba habitualmente. Esta vez fui a buscar comida de verdad y de buena calidad, que la carne que encontraba en el supermercado habitual tenia muy mal aspecto.

Así que llegue al centro de la ciudad. Entré en un centro comercial de cinco plantas (una especie de corte ingles chino). Estuve echando un vistazo a todas las plantas pero la que mas me gusto fue el sótano.

Sabéis lo que encontré allí? Jaja!!! no os lo vais a creer. Supongo que todos los que me conocen saben de mi adicción al cacao en polvo diluido en leche con una buena ración de azúcar. Pues mirar esta foto. Efectivamente un señor bote de Nesquik y algo muy español, un buen bote de cola cao. No me lo podía creer. Aquí en Liaocheng, perdido en media de la nada, tenía cacao. Mis desayunos. Con lo que los echaba de menos, ufff. Como podéis adivinar un bote de cada marca ocuparon lugar en mi cesta de la compra. Hipnotizado me quede también cuando vi un hermoso chorizo en un stand del supermercado. Un chorizo, ahí con su cuerdita roja atando los dos extremos. No me lo pensé dos veces, valía como 6 euros (algo muy caro en china) pero a la cesta que fue. Compre carne de buena calidad y otras cosas más. Sin embargo el queso y la pasta se me seguían resintiendo. Lo deje para otro día y me fui con la bici y la cesta de la misma repleta de bolsas de la compra.

Al llegar a casa, imaginaros lo primero que hice. Me prepare un buen tazón de cola cao y corte unas rodajitas de chorizo. No se a que sabrá pero no me lo voy a pensar mucho. Me metí una rodaja de chorizo en la boca y mastique. Al instante mis ojos se abrieron con expresión de sorpresa, me lleve la mano a la boca y deposite el chorizo masticado en mi mano.

¿A quien se le ocurre que un chorizo made in china va a tener el mismo sabor que un chorizo español? Pues a mí.

Dulce, extremadamente dulce sabía el chorizo, que decepción. La sueca me vio cortando el chorizo en la cocina y me dijo cuando me vio comiendo el chorizo.

¿Julio sabes lo que estas comiendo?- Pregunto mirella con una tibia sonrisa en su cara.

Pues no, no lo se. Pero me gustaría que fuera chorizo español.- Conteste yo con mi decepción todavía evidente.

Me han dicho que esta hecho de testículos de caballo. – Y riendo marcho a su habitación.

Yo no sabía si creerla o no, tal vez era una leyenda urbana de esas que cuentan que los chinos comen perro y nunca veras gatos alrededor de un restaurante chino. No le hice mucho caso a sus palabras aunque el alto precio del chorizo chino me hizo cuestionar su procedencia. A la basura que fue directamente.

Esa noche, decidimos ir en busca de un buen restaurante para cenar. La rusa, la sueca y yo. Andamos un poco por una calle que no usamos con frecuencia. Y vimos un hotel que tenia un restaurante en la planta baja, muy bien iluminado y con servicio de guarda en el parking. Buena señal, seguro que hay buena cocina. Entramos, y muy amables tres o cuatro camareros vinieron a recibirnos. Nos llevaron hacia una mesa donde había muchos platos con verduras, pescados, setas, tomates, noodles sin cocinar y demás alimentos. Después nos mostraron unos acuarios de peces bastante grandes, no se que peces eran pero supuse que debíamos elegir uno de esos para nuestra cena. Que curioso. Un pez vivo que pronto estaría en nuestros estómagos. Bueno, ahí estábamos los tres, que no sabíamos muy bien que hacer, si señalar un acuario, sentarnos en una mesa, o largarnos de ese restaurante.

En un instante Mirella se dio la vuelta y gimió con sorpresa al ver algo. Yo me di la vuelta y frente a nosotros había un acuario grande, muy grande. Tan grande que me podía dar un baño y dar un par de brazas. No veíamos que había dentro pero nos acercamos para distinguir que es lo que nadaba en su agua. Junto al cristal, una pequeña foca se acerco hasta nosotros. No me lo podía creer, había tres focas pequeñas nadando frente a nosotros. Y tan solo debíamos decir al camarero ¡Camarero una de foca! Y al cabo de un rato estaríamos comiéndonos una de esas tres pobres focas.

Mirella en cuanto se dio cuenta de lo que ahí dentro nadaba y tras ver las caras que la rusa y yo pusimos dijo. - Yo no quiero cenar en este restaurante. Totalmente de acuerdo los tres salimos de él en busca de otro mas acorde con nuestros gusto culinario.

Al cabo de caminar unas pocas calles más, encontramos uno que parecía muy limpio desde fuera y entramos. Atendidos por los camareros nos sentamos en una de las mesas, y ojeamos el menú. En es restaurante te ponían una pequeña olla, traian los alimentos frescos a la mesa y tu tenias que ir cociéndolos en el agua calentada por una vela de alcohol que estaba justo debajo de la olla. Nos trajeron un plato muy grande con lonchas de carne, las cuales se parecían mucho al jamón serrano cortadito en lonchas. No teníamos mucha idea de cómo se comía o se cocinaba la comida, estaba claro que las verduritas había que cocerlas en el agua con los noodles pero lo de las lonchas de carne nos tenia un poco desconcertados. Así que como el dice el dicho, “allí donde fueres haz lo que vieres” me puse a observar como comían los demás comensales del restaurante. Vi que los chinos junto a mi mesa comían la carne directamente sin hervir previamente.
Entonces dije a la sueca y a la rusa.

-Ves, se come como en España, como el jamón serrano sin cocinar, ese chino de al lado mía lo como así.- Y seguidamente me metí una loncha de ternera cruda en la boca.

Cuando mastique me di cuenta que eso estaba demasiado fresco (lo acababan de sacar de la nevera) y que también estaba demasiado crudo. Pero yo muy convencido pensaba que se comía así.

Pero antes de que me comiera la cuarta loncha de esa ternera cruda, el camarero vino corriendo para detenerme y evitar que comiera más carne fresca. Y cogiendo mis palillos tomo un par de lonchas y las introdujo en el agua para que se cocieran junto con las verduritas y los noodles. Que vergüenza pase, yo tan convencido y resultaba que me estaba comportando como un carnívoro. Al final la carne que comía el chino en la mesa de al lado resulto ser tomate no carne. Y yo al no llevar las gafas asocie el color rojo del tomate con la ternera cruda. Al final todo salio bien y disfrutamos de una buena cena muy entretenida jugando a cocinitas.

Al llegar a casa ya por la noche y revisar mis mails encontré el mail que tanto deseaba tener en mi carpeta de recibidos.

De Susana Ginto a Julio Irisarri.

Hola Julio,

Siento comunicarte que no es posible realizar el cambio de universidad a Pekín. Ojala fuera tan fácil como lo planteas, pero no es así, tiene que haber un contrato previo con las universidad. Por lo tanto si decides cambiarte, en La Universidad Publica no se reconocerá tu estancia en China. Lo mejor es que te quedes en Liaocheng e intentes adaptarte lo mejor posible, estoy segura de que así será y disfrutaras de la experiencia.

Un saludo

Susana.
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